Folio
en blanco
Hola,
buenos días, hoy Lety nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Ya
estamos de lleno diseñando el calendario “VIVE DE CRISTO 2020”, y cada una está
poniendo los dones que tiene al servicio de la comunidad.
Este
año hemos decido hacerlo todo; por ello, nos hemos dividido el trabajo.
Una
está encargada de dibujar todas las monjitas con la nueva sorpresa de que, este
año, en los dibujos está Jesús. Se ha trabajado mucho para sacarle en dibujo,
que nos gustase y transmitiera. El fondo de cada imagen son lugares del
monasterio en óleo. Me encanta ver cómo dibuja esta hermana, cómo, de una hoja
en blanco, poco a poco, el dibujo va cobrando vida.
Otra
está encargada de todo lo que son las casillas de los días: santos, márgenes,
colores... en definitiva, maquetación. Me impresiona cómo todo lo tiene
calculado para que sean iguales, los mismos colores que los dibujos, santos
conocidos...
Otra
hermana se encarga de las frases y de las “hojas de explicación” del
calendario. Sí, ya que este año hemos querido explicar la frase que proponemos
para cada mes. Se trata de frases que decimos siempre en el reto. Porque los
tres carriles por donde tenemos que caminar son la oración, el amor y la
confianza; con este trípode nuestra vida se sostiene, es más, nuestra fe
aumenta.
Todo
nace del encuentro con Jesús cada día, eso nos lleva a amar y a confiar,
sabiendo con certeza que no estamos solos. Pero todo comienza con un papel en
blanco, que, poco a poco se va llenando de contenido: imágenes, casillas,
números, fondos...
Y
así es Jesús en nuestra vida: nos da cada mañana un papel en blanco. Lo que
sentimos es un gran vértigo por lo que tendremos que vivir, pero, si le damos
la mano, sabemos que, poco a poco, se irá rellenando y, al final, veremos un
buen trabajo.
Lo
importante no es dónde vamos sino con quién vamos. Y, si cada día das un pasito,
aprenderás a caminar y, sin darte cuenta, recorrerás el camino. Porque Jesús
hoy te va a dar todo lo que necesitas para que tu papel tenga vida.
Hoy
el reto del amor es escribir en un folio en blanco, cuando acabe el día, dónde
has visto al Señor vivo y Resucitado, con nombres concretos, lugares, cosas...
Escribe al final del día todo aquello que durante la jornada te ha dado vida, y
da gracias por ello. Descubrirás cómo de la mano del Señor el día tiene color.
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
