«Entre los puentes de
Segovia y Toledo, en lo alto de un cerrillo, a comienzos del siglo XII y para
custodiar el manantial cavado por san Isidro, se levantó un sencillo oratorio
“a manera de una casa pequeña y cuadrada”, como dicen las crónicas de Madrid de
entonces
![]() |
| Foto: Sacramental de San Isidro |
Es tradición que los
cristianos mozárabes de la Villa renovaran su Bautismo ante el brocal y
llevaran el agua bendita a sus casas.
Y muy pronto este lugar se convirtió en
un foco de visitas de las gentes que acudían para orar y pedir favores por
intercesión de san Isidro Labrador», dijo el sábado Manuel Gullón, presidente
de la Real Archicofradía de San Isidro, durante el acto de bendición del agua
de la fuente del santo, con el que han dado comienzo las fiestas patronales de
Madrid.
Gullón hizo un recorrido
por las crónicas que «refieren ya varios milagros de curaciones después de
rezar en ella la oración del Señor, el Padrenuestro, y de recitar el Credo y
beber agua de la fuente. Y también relatan conversiones ante las catequesis
dadas junto al pozo del Santo».
El presidente de la
Archicofradía destacó también «la solícita piedad de nuestros antepasados, y el
testimonio auténtico de su fe», que ha llegado incluso más allá de los límites
de la diócesis madrileña, como muestra el caso del holandés Frank Stevens van
Hemert, padrino del acto de este año, «una persona cautivada por un santo del
siglo XII», según Gullón, quien relató que «en Pentecostés del año 2012 Frank
Stevens se bautizó en una parroquia católica de Haarlem, en Holanda, con agua
de la fuente de san Isidro, y tomó como segundo nombre Isidorus.
El motivo de su conversión
al catolicismo es sencillo: lo atribuye a la vida y a la intercesión del santo.
Sus padres habían decidido no bautizarle y dejarle libre para encontrar su
propio camino de la fe. En sus frecuentes visitas profesionales a Madrid fue
encontrándose cada vez de forma más frecuente con las figuras de san Isidro y
de santa María de la Cabeza: le llamaba la atención sobre todo su humildad y su
forma de practicar la fe, el clásico ora et labora».
Tras una visita al camarín
del santo, Stevens tomó la decisión de bautizarse y el 27 de mayo de 2012
recibió el Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía, «convirtiéndole en Hijo
de Dios el baño de esta agua de la fuente de San Isidro», dijo Gullón.
El acto fue el primero de
una serie de celebraciones y romerías que tienen lugar estos días en Madrid,
cuyo origen organizado se remonta, según relató el presidente de la
Archicofradía, a la procesión que en el siglo XVI salía desde la iglesia de San
Andrés –la que según la tradición frecuentó san Isidro– hasta la Ermita,
encontrándose allí con la que provenía de los Carabancheles.
«Estas dos procesiones
–concluyó–, que dieron origen a la Romería, eran la continuación de
aquellas rusticatio paschalis medievales en las que los mozárabes
madrileños celebraban la Pascha annotina, la renovación bautismal
de su fe».
Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Fuente: Alfa y Omega
