El
primer día del año la Iglesia Católica lo dedica a la Jornada Mundial por la
paz. En numerosos países y ciudades se tienen celebraciones para impulsar este
deseo de la humanidad: vivir en paz
Todas
las religiones poseen una veta que postula la prioridad de la vida y de la paz
sobre la muerte y la guerra. En la Biblia está el texto del quinto mandamiento,
donde expresamente se ordena no matar en ninguna circunstancia. Es un llamado a
proteger la vida en toda situación y condición.
El valor de la vida
La
defensa de la vida es un elemento esencial en casi todas las religiones. En la
actualidad, este principio es parte de las legislaciones internacionales.
Valorar
la vida no implica negar los impulsos negativos o violentos que son parte de la
naturaleza humana. Se trata de educarlos y así, esa energía, pueda ser
generadora de paz.
Marcha por la paz en Roma
En
apoyo a la Jornada Mundial por la Paz, la comunidad San Egidio y otros grupos e
instituciones, marcharon por la Vía de la Conciliación, en el Vaticano, hacia
la Plaza de San Pedro, para expresar su apoyo a los esfuerzos de la Iglesia
Católica por la paz.
El
Papa saludó a los participantes de la marcha con estas palabras: “Saludo a los
participantes en el evento "Paz en todas las tierras", organizado por
la Comunidad de Sant'Egidio. Y aquí quiero expresar mi aprecio y mi cercanía a
las innumerables iniciativas de oración y compromiso por la paz que tienen
lugar en este día en todas partes del mundo, promovidas por las comunidades
eclesiales".
La
guerra es muerte para los jóvenes
Oksana,
una joven de Ucrania, expresó al público que, en todas las guerras, las
primeras víctimas son los jóvenes. Como soldados o como civiles, la juventud es
obligada a prepararse para matar, para ejercer violencia. Esto produce un gran
dolor para los individuos y la sociedad.
Esos
mismos jóvenes son y serán los constructores del futuro más próximo. Cambiar la
dinámica de la violencia es cambiar el futuro, por eso una de las pancartas
afirmaba que “La paz es el futuro”, el futuro de toda la creación.
El
presidente de la Comunidad de Sant'Egidio, Marco Impagliazzo afirmó:
"Estamos aquí sobre todo por ellos y seguiremos trabajando por la paz con
los medios pobres que tenemos, como la oración, la palabra, el encuentro, el
diálogo, el recuerdo de los horrores de la guerra custodiados por los ancianos:
ellos pueden ganar, hemos visto, con los medios fuertes que constituyen las
armas, el tráfico de drogas y el tráfico de seres humanos".
Origen egoísta de las
guerras
“Las
guerras generan pobreza”, es la afirmación de otro mensaje. Efectivamente, el
primer efecto que las guerras tienen en la mayoría de la población es el
empobrecimiento. Solo unas cuantas empresas poderosas obtienen jugosas
ganancias vendiendo armas. Las poblaciones pierden sus vidas y sus pocas
posesiones.
En
la marcha se recordaron las guerras olvidadas por la prensa y los medios de
comunicación: Yemen, Congo, Colombia, Senegal, Libia, Siria...
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