Jesús nos invita a hacer fiesta con Él, pero –
preguntó el Santo Padre en su homilía de esta mañana – ¿cuántas veces nos
inventamos pretextos para rechazar su invitación?
El pasaje del Evangelio del día, está tomado del
capítulo 14 de San Lucas. Casi todo gira en torno a un banquete que un jefe de
los fariseos ha organizado y al que también ha invitado a Jesús. En aquella
ocasión – relata la página evangélica de ayer, de la que la de hoy
es la prosecución – el Señor había curado a un enfermo y había
observado que muchos invitados trataban de ocupar los primeros puestos. Por lo
tanto había recomendado al fariseo que invitara a comer más bien a los últimos,
a aquellos que no pueden devolver el favor.
El doble rechazo
En un determinado momento, durante el banquete, y aquí
comienza el pasaje de Lucas de hoy, uno de los comensales, exclama: “¡Dichoso
el que coma en el banquete del reino de Dios!”.
Es el pasaje del doble rechazo, dijo el Papa. Y
entonces Jesús relata la historia de un hombre que ofreció una gran cena y
convidó a mucha gente. Sus siervos dicen a los invitados: “¡Vengan, ya está
preparado! Pero todos comenzaron a excusarse para no ir. Quien porque había
comprado un campo, quien cinco yuntas de bueyes, quien porque acababa de
casarse. “Y siempre excusas. Se excusan. Excusarse es la palabra educada para
no decir: “Rechazo”. Rechazan, pero educadamente”. Entonces el patrón manda a los
siervos a la calle a llamar a los pobres, a los enfermos, a los cojos y a los
ciegos, y ellos llegan a la fiesta. “Es el pasaje del Evangelio – afirmó
Francisco – y termina con el segundo rechazo, pero esto de la boca de Jesús”.
(…). “Quien rechaza a Jesús, Jesús espera, da una segunda oportunidad, quizá
una tercera, una cuarta, una quinta… Pero al final rechaza Él”.
“Y esto del rechazo nos debe hacer pensare en
nosotros, en las veces en que Jesús nos llama; nos llama a hacer fiesta con Él,
a estar cerca de Él, a cambiar de vida. Piensen que busca a sus amigos más
íntimos ¡y ellos lo rechazan! Después busca a los enfermos… y van; tal vez
alguno lo rechace. Cuántas veces nosotros sentimos la llamada de Jesús para ir
con Él, para hacer una obra de caridad, para rezar, para encontrarlo, y
nosotros decimos: ‘Pero, disculpa Señor, estoy atareado, no tengo tiempo. Sí,
mañana, no puedo…’. Y Jesús permanece allí”.
Cuántas veces nos inventamos excusas con Jesús
El Papa se preguntó cuántas veces también nosotros le
pedimos a Jesús que nos disculpe cuando Él “nos llama para encontrarnos, para
hablar, para tener una buena charla”. Y también nosotros rechazamos la
invitación de Jesús.
“Cada uno de nosotros pensemos: en mi vida, ¿cuántas
veces he sentido la inspiración del Espíritu Santo para hacer una obra de
caridad, para encontrar a Jesús en esa obra de caridad, para ir a rezar, para
cambiar de vida en esto, en esto que no va bien? Y siempre he encontrado un
motivo para disculparme, para rechazar”.
Jesús es buen0, pero es justo
Francisco afirmó que al final entrará en el Reino de
Dios quien no rechaza a Jesús o quien no es rechazado por Él. Y haciéndose
intérprete de quien piensa que tanto Jesús es bueno y al final perdona todo, el
Papa objetó:
“‘Sí, es bueno, es misericordioso’ – es
misericordioso, pero también es justo. Y si tú cierras la puerta de tu corazón
por dentro, Él no puede abrirla, porque es muy respetuoso de nuestro corazón.
Rechazar a Jesús es cerrar la puerta por dentro y Él no puede entrar”.
Jesús ha pagado el banquete con su muerte
Pero hay otro elemento sobre el que se dirige la
atención del Papa, y precisamente ¿quién paga el banquete? ¡Es Jesús! El
Apóstol Pablo en la primera Lectura, “nos hace ver la factura de esta fiesta”
hablando de Jesús que ‘se despojó de sí mismo, tomando una condición de siervo
y humillándose a sí mismo hasta morir en la cruz. “Con su vida – dijo Francisco
– Jesús ha pagado la fiesta. Y yo digo: ‘No puedo’ (...). Que el Señor –
concluyó diciendo – nos dé la gracia de comprender este misterio de
dureza del corazón, de obstinación, de rechazo y la gracia de llorar”.
Adriana Masotti – Ciudad del
Vaticano
Vatican News
