Desde el Hospital San Juan de Dios de Kattappana se han organizado
grupos de profesionales sanitarios que se desplazan a diferentes lugares de la
zona para atender a las personas afectadas
La ONG Juan Ciudad, de los Hermanos de San Juan de Dios, celebró este jueves
un acto sobre la situación que vive la región de Kerala (India), en el que
participaron representantes de las organizaciones religiosas que están
prestando ayuda humanitaria sobre el terreno a cerca de 200.000 personas
damnificadas por las inundaciones en los distritos de Idukki y Kottayan.
A través de una conexión en directo por Skype, el padre Phillips
Wadakkekalam, de la Archidiócesis de Kanjirappally, explicó que tras las
primeras acciones de rescate y atención a miles de persona, ahora están trabajando
en tareas de limpieza de barro y escombros para ayudar a las personas
desplazadas a regresar a sus casas, además de reconstruir el suministro de agua
y saneamiento, «que sigue siendo una prioridad urgente».
Así, el principal problema al que se enfrentan ahora es una posible
proliferación de enfermedades y, por ello, están trabajando en el control de
epidemias a través de educación sanitaria en medidas básicas de prevención, así
como en la distribución de kits de alimentos y limpieza.
De hecho, desde el Hospital San Juan de Dios de Kattappana se han
organizado grupos de profesionales sanitarios que se desplazan a diferentes
lugares de la zona para atender a las personas afectadas, con especial atención
a mujeres embarazadas, lactantes y menores de 12 años; y distribuir
gratuitamente medicinas y ropa, entre otros productos de primera necesidad.
«Es fundamental apoyar a estas instituciones en los próximos meses, ya
que las tareas de reconstrucción van a llevar mucho tiempo, incluso años, y por
eso relanzamos la campaña Emergencia Kerala, señaló José María Viadero, hermano
de San Juan de Dios y director de Juan Cuidad ONGD.
En el acto también intervinieron las Hermanas Franciscanas Clarisas,
Annamma Philip, superiora en Madrid, y Jo María George, que han hecho hincapié
en la importancia de apoyar a las familias en las zonas rurales a nivel físico
y psíquico, ya que lo ha perdido todo, además de haber sufrido mucho
emocionalmente. Su congregación también trabaja en la zona.
Fuente: Alfa y Omega
