Hola,
buenos días, hoy Lety nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Un
día, de buenas a primeras y sin previo aviso, el bonsái (un naranjo) se empezó
a secar.
No
sabía qué hacer con él: agua no le faltaba, estaba protegido, nunca abro la
ventana que le da de frente para que no tenga corrientes... No entendía nada,
pero se secaba por momentos; hasta que llegó a secarse del todo.
De
aquel frondoso naranjo solo quedaron unas hojas arrugadas y el tronco.
Al
verle, me pregunté qué ha hecho Jesús en mi vida cuando me he secado, cuando Él
ha soñado para mí algo magnífico... y no ha encontrado más que hojas secas. Lo
que Jesús ha hecho en mi vida siempre ha sido levantarme y nunca reprocharme
nada: me sacaba de la maceta y me plantaba en otro lugar, me daba una nueva
oportunidad para poder volver a rebrotar. Y así, en mi vida ha ido podando lo
que se secaba y cuidando los brotes nuevos.
Entonces
le dije a mi pequeño bonsái:
-Yo
voy a hacer lo mismo que Jesús ha hecho en mi vida. Cristo nunca se ha fiado de
la evidencia, siempre ha confiado en que, dentro de mí, podía rebrotar la vida.
Yo confío en ti, te voy a plantar en otra maceta, te voy a cuidar y a darte la
oportunidad de nacer de nuevo.
Le
cambié a un terrario y la sorpresa fue que, ayer, cuando le miré, me encontré
que ha rebrotado por la parte de atrás. Sí, ahora tiene una rama fina con hojas
verdes. ¡Qué ilusión me ha hecho! Gracias que no me fié de la evidencia; si me
dejo llevar, el bonsái hubiera acabado en la basura.
Cuántas
gracias le he dado al Señor esta mañana por actuar en mi vida desde el amor y
no desde la eficacia, por darme una y otra oportunidad. Y, ahora que tengo en
mi corazón la experiencia de cómo Jesús me trata, ahora es cuando me dice: “Haz
lo mismo con tus hermanos”.
Así
es Jesús. Si te dejas, lo que hace es darte vida, para que luego tú repartas Su
vida.
Hoy
no te dejes vencer por la evidencia. Seguro que tienes una situación en tu vida
que das por seca, por perdida, donde crees que no hay nada que hacer. Hoy dale
la oportunidad de que vuelva a rebrotar, apuesta por Cristo en el amor. Si Le
das la mano en esa situación, Él la va a hacer nueva.
Hoy
el reto del amor es acercarte a esa situación donde crees que no hay vida. Lo
primero, mira a Jesús y haz una oración sencilla por ese árbol seco, quizás un
padrenuestro, un avemaría o lo que quieras. Después, transplántalo a otro lugar
mediante un detalle de amor.
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
