Mons. Gabriel Dunia,
obispo de Auchi, condenando ante la Agencia Fides el rapto como acto
abominable, reveló que los secuestradores pidieron un rescate a la Iglesia
Un
sacerdote misionero de la diócesis de Roma, don Maurizio Pallù, vinculado al
Camino Neocatecumenal que habitaba desde hace tres años en Nigeria, ha sido
secuestrado por un grupo de hombres armados mientras se dirigía junto a otras
cuatro personas a la Benin City, en el sur del país.
Los
secuestradores habrían secuestrado al sacerdote después de haber robado al
grupo, razón por la cual se piensa que se trate de la acción de una banda de
delincuentes comunes listos para pedir el rescate.
Sobre
lo acaecido está trabajando la Unidad de Crisis de la Farnesina, el Ministerio
de Asuntos Exteriores de la República Italiana.
Por
su parte, el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Greg Burke ha
escrito en su cuenta twitter que “el Papa Francisco ha sido informado acerca
del sacerdote italiano secuestrado en Nigeria, don Maurizio Pallù y está
rezando por él”.
Originario
de Florencia, el sacerdote secuestrado, de 63 años, entró en el seminario
Redemptoris Mater de Roma en 1988, después de haber transcurrido 11 años como
misionero laico en diversos países del mundo. Obra en dos parroquias romanas y
sucesivamente, es enviado a Holanda, donde es párroco de la diócesis de
Haarlem.
Vuelve
a partir hacia África para trabajar en la arquidiócesis de Abuya, en Nigeria.
Es un “presbítero itinerante” de la Fundación Familia de Nazaret.
El
Estado de Edo, del cual Benin City es la capital y en el cual don Maurizio
estuvo hasta ahora empeñado, es un área del alto riesgo de secuestros. De
hecho, el 27 de septiembre pasado, fue secuestrado también don Lawrence
Adoroli, párroco de la Iglesia de San Benito de Okpella.
Mons.
Gabriel Dunia, obispo de Auchi, condenando ante la Agencia Fides el rapto como
acto abominable, reveló que los secuestradores pidieron un rescate a la Iglesia.
Pero, “la Iglesia no paga rescates” respondió el Obispo, confirmando la línea
adoptada desde hace tiempo por la Conferencia Episcopal nigeriana de rechazar
toda petición de rescate parte de secuestradores de sacerdotes y religiosos. No
se trata de actos vinculados al odio religioso, sino que son llevados a cabo a
menudo por grupos de criminales comunes que apuntan al dinero.
MCM
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Vaticano
