Antes de que termine el verano de este 2017 el enviado de la Santa Sede le entregará los resultados de su trabajo al Papa y este tomará una decisión
En
el avión de vuelta desde Fátima, este sábado 13 de mayo, el Papa Francisco
habló con los periodistas acerca de la comisión que investiga las apariciones
marianas de Medjugorje, establecida por Benedicto XVI, bajo la presidencia del
cardenal Camillo Ruini.
Francisco
calificó a los miembros de la comisión “de buenos teólogos, obispos, y
cardenales" y explicó que hace ya tres años que él, como Papa, recibió un
informe con conclusiones de Ruini: “El informe Ruini es muy, muy bueno”,
destacó.
En
él se distingue entre las 7 primeras apariciones y todas las otras. Ahora Roma
estudia cuál debe ser la respuesta pastoral, como atender a los fieles que
acuden a Medjugorje, con el arzobispo polaco Henryk Hoser nombrado en febrero
como “enviado especial” para analizar el tema.
Vatican
Insider difunde cuáles son los principales hallazgos del informe Ruini sobre
Medjugorje, en un análisis que publicamos a continuación por su interés.
Medjugorje: estas son
las conclusiones de la comisión Ruini
Trece
votos a favor del reconocimiento de la sobrenaturalidad de las primeras 7
apariciones de Medjugorje, un voto en contra y uno suspensivo. La mayor parte
de votos suspensivos y muchas dudas sobre el proseguir del fenómeno de las
apariciones desde finales desde 1981 hasta la fecha.
Este
es el resultado final del trabajo de la comisión sobre Medjugorje instituida en
2010 por Benedicto XVI y presidida por el cardenal Camillo Ruini.
Un
documento al que se refirió el Papa durante el diálogo con los periodistas al
volver de Fátima, cuando reveló la distinción entre las primeras apariciones y
el fenómeno posterior, diciendo: «una comisión compuesta por buenos teólogos,
obispos y cardenales. La relación de la comisión es muy, muy buena».
Como
se sabe, la indicación de las palabras del Pontífice es positiva sobre los
frutos espirituales y las conversiones («gente que se convierte, que encuentra
a Dios, que cambia de vida. Y esto no gracias a una varita mágica»), pero
negativa sobre las apariciones que continúan en la actualidad: « Yo,
personalmente, soy más malo, prefiero a la Virgen Madre que a la Virgen que se
vuelve encargada de una oficina de telégrafos y envía un mensaje cada día».
Una comisión instituida
por Ratzinger
Del
17 de marzo de 2010 al 17 de enero de 2014, por voluntad de Benedicto XVI, fue
instituida una comisión presidida por Ruini. Además del ex-presidente de la
Conferencia Episcopal de Italia, formaban parte de ella los cardenales Jozef
Tomko, Vinko Puljić, Josip Bozanić, Julián Herranz y Angelo Amato.
Además
también estaban el psicoanalista Tony Anatrella, los teólogos Pierangelo
Sequeri, Franjo Topić, Mihály Szentmártoni y Nela Gašpar, el mariólogo
Salvatore Perrella, el antropólogo Achim Schütz, el canonista David Jaeger, el
relator de las Causas de los Santos Zdzisław Józef Kijas, el psicólogo Mijo
Nikić y el oficial de la Doctrina de la Fe Krzysztof Nykiel.
Tuvieron
la tarea de «reunir y examinar todo el material» sobre Medjugorje y presentar
«una relación detallada», con la votación sobre la «sobrenaturalidad o no» de
las apariciones, además de indicar las «soluciones pastorales» más adecuadas.
La
comisión se reunió 17 veces, evaluó toda la documentación depositada en el
Vaticano, en la parroquia de Medjugorje y en los archivos de los servicios
secretos de la ex Yugoslavia. Escuchó a todos los videntes y testigos, y en
abril de 2012 hizo una visita al pequeño pueblo de Bosnia-Herzegovina.
Juicio positivo sobre
las primeras apariciones
La
comisión identificó una diferencia muy neta entre el inicio del fenómeno y su
desarrollo posterior. Y decidió expresarse con dos votaciones diferentes sobre
dos fases diferentes: las primeras 7 presuntas apariciones, que se dieron entre
el 24 de junio y el 3 de julio de 1981, y todo lo que sucedió después. Los
miembros y los expertos se expresaron con 13 votos a favor de reconocer la
sobrenaturalidad de las primeras visiones. Uno de los miembros votó en contra y
uno de los expertos expresó un voto suspensivo.
La
comisión sostiene que los siete chicos videntes eran normales psíquicamente,
que fueron sorprendidos por la aparición, y en que no hubo ninguna influencia
exterior (ni por parte de los franciscanos de la parroquia ni de otros sujetos)
en lo que dijeron haber visto. Se negaron a contar lo que habían visto a pesar
de que la policía los hubiera arrestado y amenazado de muerte.
La
comisión también descartó la hipótesis del origen demoníaco de las apariciones.
Las dudas sobre el
desarrollo del fenómeno
En
relación con la segunda fase de las apariciones, la comisión tuvo en cuenta las
fuertes interferencias provocadas por el conflicto entre el obispo y los
franciscanos de la parroquia, así como por el hecho de que las apariciones,
preanunciadas y programadas singularmente para los videntes (y ya no en grupo),
hayan continuado con mensajes repetitivos. Estas continúan, a pesar de que los
chicos hubieran dicho que habrían acabado, cosa que no se ha verificado.
Y
después está el tema de los “secretos” de tintes apocalípticos que los videntes
afirman haber recibido de la aparición.
Sobre
esta segunda fase, la comisión votó en dos momentos diferentes. Una primera vez
tomando en cuenta los frutos espirituales de Medjugorje, pero dejando a un lado
el comportamiento de los videntes. En esta votación 3 miembros y 3 expertos
afirmaron que había efectos positivos, 4 miembros y 3 expertos indicaron que
había efectos mixtos, principalmente positivos, y otros 3 miembros dijero que
había efectos mixtos (positivos y negativos). Si además de los frutos
espirituales se tiene en cuenta el comportamiento de los videntes, 8 miembros y
4 expertos consideraron que no se podía dar un juicio, mientras que otros 2
miembros votaron en contra de la supernaturalidad.
La solución pastoral
Después
de haber constatado que los videntes de Medjugorje nunca fueron seguidos
adecuadamente desde el punto de vista espiritual, y de haber observado que desde
hacía tiempo ya no formaban parte de un grupo, la comisión se pronunció a favor
de levantar la prohibición de organizar peregrinaciones a Medjugorje (con los
votos de 13 miembros y expertos de los 14 que estaban presentes) y votó a favor
de la creación en Medjugorje de «una autoridad dependiente de la Santa Sede» y
de la transformación de la parroquia en un santuario pontificio.
Una
decisión motivada por cuestiones pastorales (el cuidado de los millones de
peregrinos que llegan allí, evitar que se formen “iglesias paralelas”, aclarar
cuestiones económicas), pero que no implicaría reconocer la supernaturalidad de
las apariciones.
Las dudas de la Doctrina
de la Fe
También habló al respecto durante la
entrevista volviendo de Fátima. La Congregación para la Doctrina de la Fe,
guiada por el cardenal Gerhard Ludwig Müller ha expresado sus dudas sobre el
fenómeno y también sobre la relación de la comisión Ruini, considerada como un
documento confiable pero que debe ser comparado con otros pareceres y documentos.
En
2016 se llevó a cabo una Feria IV, la reunión mensual de los miembros del
dicasterio, convocada para discutir sobre el caso de Medjugorje y sobre la
relación de la comisión Ruini. Cada uno de los cardenales y obispos miembros
recibió el texto de la comisión pero también más documentos que se encuentran
en la Congregación para la Doctrina de la Fe. Durante la reunión se le pidió a
los miembros que expresaran sus opiniones.
El
Papa Francisco, que no quería que la relación de la comisión Ruini fuera
“subastada”, estableció que le enviaran a él, personalmente, todos los
pareceres de los miembros de la Feria IV. Y esto se cumplió puntualmente.
La decisión de
Francisco
El
Papa, después de haber examinado la relación de la comisión Ruini y los
pareceres de los miembros de la Congregación para la Doctrina de la Fe, decidió
encomendar al arzobispo polaco Henryk Hoser, una misión de «enviado especial de
la Santa Sede» para «adquirir conocimientos más profundos sobre la situación
pastoral» en Medjugorje y, «sobre todo, de las exigencias de los fieles que
allí se dirigen en peregrinaje» para «sugerir eventuales iniciativas pastorales
para el futuro».
Antes
de que termine el verano de este 2017 el enviado de la Santa Sede le entregará
los resultados de su trabajo al Papa y este tomará una decisión.
Fuente:
ReL
