Una paradita
Hola, buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que
pases un feliz día.
Con tanto lío de días navideños, entre celebraciones
especiales, visitas, constipados, cansancio acumulado y demás, me vengo dando
cuenta de que al Señor le tengo un poco ahí de lado.
Sí, sé que está, y estoy viviendo la Navidad con Él,
pero tengo como necesidad de hacer una paradita, un rato de oración. Me doy
cuenta porque ando más fácilmente irritable, o porque me da pereza servir o
ponerme a disposición de los demás, o porque llego a la oración cansada y me
quedo en "adoración profunda"... Cuando ya se resiente el carácter,
está claro: ¡necesito un rato de atención activa con Él!
Y pensaba que, si esto nos ocurre a nosotras, ¡cuánto
más tiene que suceder fuera de los muros, donde la vida y el ritmo es aún mucho
más rápido!
Días de vacaciones, un montón de actividades, de
convivencia íntima con la familia, de roces... y así, una cosa tras otra sin
parar. Seguro que tú sientes la misma necesidad de parar con el Señor.
Aún nos quedan fiestas y celebraciones por disfrutar,
pero, ¿quieres vivirlas con Paz, y desde el Amor y la ilusión?
Hoy el reto del Amor es buscar un ratito para estar a
solas con el Señor. Para con Él y deja de nuevo que sea Él quien te llene de
Paz, de Vida, de ilusión. Que te llene el corazón de su Amor. Hoy déjate
querer, para después poder darlo.
VIVE DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
