"No queremos privilegios, pero tampoco marginación"
Los obispos
consideran de vital importancia que se alcance un pacto educativo que favorezca
un consenso por el que la educación es considerada como una cuestión de Estado.
El secretario general de la CEE ha
subrayado que no hay diálogo sin respeto a la identidad y es aquí donde entra
en juego el papel de la asignatura de Religión.
José María Gil Tamayo, se ha mostrado partidario de
aprobar un pacto para que la Educación
"no esté supeditada al vaivén de las ideologías" en el que la
religión debe estar dentro del currículum escolar, ha señalado durante
una rueda de prensa para presentar las conclusiones de la 108 reunión de la
Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal.
"Queremos que la clase de religión esté en el marco educativo" y con "plena integración en el currículum" para desarrollar el derecho de los padres de educar a sus hijos según sus convicciones y el de los profesores de religión de "ejercer con normalidad esa tarea escolar".
Además, el secretario
general de la CEE ha señalado que ese pacto debe respetar los acuerdos del
Estado con la Santa Sede y con otras confesiones religiosas.
"No queremos privilegios, pero tampoco marginación", ha puntualizado. La Iglesia tiene mucho que decir en materia educativa, le avalan los 2.600 centros de titularidad religiosa o las 15 universidades católicas.
Gil Tamayo también ha hablado de la importancia de alcanzar un pacto por la familia. De hecho la atención a las familias ha sido uno de los principales temas que los Obispos han tratado en la asamblea Plenaria de Otoño.
"No queremos privilegios, pero tampoco marginación", ha puntualizado. La Iglesia tiene mucho que decir en materia educativa, le avalan los 2.600 centros de titularidad religiosa o las 15 universidades católicas.
Gil Tamayo también ha hablado de la importancia de alcanzar un pacto por la familia. De hecho la atención a las familias ha sido uno de los principales temas que los Obispos han tratado en la asamblea Plenaria de Otoño.
Fuente: COPE