Reset
Siempre me ha llamado mucho la atención ese extraño
botón que denominamos "reset". Lo tienen muchos aparatos, como el
móvil, la tableta, el ordenador... Es un botón que, al apretarlo, lo que hace
es volverte al estado inicial, te vuelve al principio. Cuando lo usamos...
normalmente es porque se ha bloqueado por cualquier cosa el estado informático.
A veces me cuesta mucho resetear, porque significa volver
a empezar: quitar tantos programas que instalo y que no valen para nada, perder
tanta foto que hace que la memoria diga continuamente que está todo a tope...
Al final lo que pasa es que el móvil va muy lento, no puede con todo lo que le
he cargado y es inevitable: llega el momento de resetearlo y empezar de nuevo.
Bueno, pues esto es lo que estamos viviendo nosotras
desde ayer hasta el domingo 23 de octubre: estamos de ejercicios espirituales.
Son unos días en los que apretamos el botón de resetear para poder reiniciar
nuestra vida, le dejamos a Cristo que quite todo lo que sobra de nuestro
corazón, que borre todo lo que no tiene vida, para dejar espacio liberado para
una vida nueva. ¡Y mira que a lo largo del año acumulamos cosas en nuestro
corazón!
Me impresionan mucho estos días en el monasterio, el
tiempo se para. Son días donde no hay teléfono, el contestador automático
responde por nosotras, no hay visitas, no hay trabajo... Todo, todo, se
suspende para que sólo estemos con Cristo. Quedan las necesidades mínimas, de
comida y poco más.
Son días muy especiales porque son para estar con
Cristo, no para hacer sus cosas; días para vivir desde el ser. Un padre
dominico nos dará dos charlas, una por la mañana y otra por la tarde, y, el
resto del día, para orar y estar con Jesús.
Hoy el reto del amor es que pulses en tu vida el botón
de reset, que le preguntes a Cristo de dónde te tiene que liberar espacio para
dar cabida al amor. Hoy es lunes, y muchos de los que te encuentres tendrán
cara de estar a tope; hoy da a cinco personas los buenos días sonriendo y
deséales un feliz día. Verás como, reseteando desde el amor, encontraras amor.
VIVE DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
