Atravesando muros
Hola, buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que
pases un feliz día.
Desde hace unos meses esperábamos una visita de un
grupo de Cádiz. El grupo participaba en una ruta turística por la zona que los
guías, ya preparados para ello, bien conocen y organizan.
Sin embargo, resultó que todos los del grupo reciben
el reto, y solicitaron a la guía incluir la visita al monasterio, poder
compartir un rato con nosotras. La guía nos llamó sin poder creer la solicitud
de sus viajeros, y quedamos para compartir un rato ayer por la tarde.
Cuando llegamos al locutorio, estaban casi todos
sentados y al fondo, en el umbral de la puerta, de pie, con brazos cruzados y
con la acreditación que la identificaba como "guía", aquella joven
mujer observaba la situación con escepticismo. ¡Años enseñando Lerma y los
viajeros le piden ver algo que estaba fuera de su control! Nunca había
atravesado los muros que desde fuera explicaba.
Los del grupo iban haciéndonos preguntas, compartían y
contestábamos con naturalidad hablando de nuestra vida, del Señor. Miré hacia
la puerta de nuevo y vi que la guía ya no estaba.
-Vaya... se habrá ido y luego vendrá a recogerles
-pensé.
Poco después la descubrí sentada entre la gente, con
una mirada diferente, con los ojos abiertos... Me hizo un gesto como de que
quería decir algo. Pensé que quizá quería avisar de que se hacía la hora.
Cuando tomó la palabra, se levantó y, en lugar de organizar o explicar, se
llenó los brazos con cosas que hay para que la gente se pueda llevar en un
mueble en la parte de atrás: un libro del perdón, cruces, medallas de la
Virgen...
-Mirad, aquí todos reciben el reto, saben a qué vienen
y qué es todo esto (señalando a lo que tenía en las manos), ¿me lo podéis
explicar?
¡No daba crédito! Me impresionó mucho ver a la guía
preguntar, pues era como si el grupo le hubiese guiado a ella a algo nuevo,
¡los papeles estaban totalmente cambiados! La guía se dejaba guiar. Todos nos
reímos con la apreciación y le compartimos el cambio que visto en ella en ese
rato de compartir.
Y así puede pasar con la fe, paseamos por fuera de los
muros, sabemos que Cristo existe, que hay gente que vive de Él, incluso podemos
explicar los rasgos generales y costumbres de un cristiano a cualquiera que nos
pregunte.
Sin embargo, no es hasta que no te adentras, hasta que
no "atraviesas los muros" buscando tu propia experiencia que no
tienes tu propia vivencia. Cristo no es teoría, no es parte de un monumento
histórico. Cristo ha muerto y ha resucitado por ti, le importas, quiere vivir
contigo, hacerte Feliz. Todos esos interrogantes que tienes, tienen respuesta.
La guía tenía que explicar, ¡es la que sabe de Lerma!, y, sin embargo, abrió su
corazón, se dejó hacer y descubrió algo nuevo para ella.
Hoy el reto del amor es que atravieses el muro que
sientes y te dejes abrazar por Él. Atraviesa tus miedos, prejuicios, teorías,
fantasmas... y mira a los ojos a Aquel que puede hacerte Feliz.
VIVE DE CRISTO
Pd: Hoy es el día de la Merced, nos unimos en oración
con los presos, con sus familias, con las personas que trabajan en las cárceles
y, sobre todo, con todos los voluntarios de la Pastoral Penitenciaria, que son
las manos de la Iglesia.
Fuente:
Dominicas de Lerma
