Perdiendo el tiempo
Hola, buenos días, hoy Verónica nos lleva al Señor.
Que pases un feliz día.
De vez en cuando uso lentillas para estar más cómoda.
Siempre he tenido un estuche sencillo, y es verdad que es aburrido tener que
limpiarlas cada vez que te las quitas; he de reconocer que muchas veces confío
en que se limpien ellas solas mientras están dentro del líquido en el estuche.
Intento mantener la costumbre, pero las prisas...
Y justo ayer llegó un regalo para mí: ¡un estuche
nuevo! Pero no es uno normal... es el estuche más alegre que he visto: color
amarillo chillón y con forma de pollito, da una alegría ponerse las lentillas
que ya ni siquiera me da pereza limpiarlas cada vez que me las quito.
El Señor es así de alegre y quiere compartir esa
alegría contigo para que tú también lo seas. Seguro que a ti te pasa lo de las
prisas... Que intentas hacer las cosas con cariño y con todas las ganas del
mundo, pero no llegas. Pues el Señor te viene a decir hoy que no te preocupes,
que es normal que no puedas, le necesitamos a Él. Hasta que Él no movió el
corazón de esta persona para hacer el regalo, no le encontraba ninguna gracia a
eso de las lentillas.
Durante el día vas a tener que hacer un montón de
cosas. Tienes dos opciones: hacerlas de prisa o hacerlas desde el amor. Si
miras a Cristo antes de hacerlas, Él pondrá una alegría inmensa en tu corazón,
incluso si no recibes nada a cambio.
Hoy el reto es perder el tiempo, dedícalo a los demás:
haz la comida favorita de tus hijos, da el paseo por la zona que le gusta a tu
mujer, envía un mensaje a una amiga diciéndole que la quieres. Te aseguro que
verás al Señor detrás de cada rostro.
VIVE DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
