Las Universidades (I)
1. En días anteriores han leído ya el
comentario negativo sobre la Iglesia como enemiga del saber y del conocimiento.
¿No es así?
Pero si la Iglesia es enemiga del saber y del
conocimiento ¿por qué dio origen al sistema universitario?
Muchos de ustedes y también muchos estudiantes
universitarios tal vez no sean capaces de situar cronológicamente la Edad Media
o de saber detalles sobre esta era de la historia. Pero si se les nombra
esa “Edad Media” lo más probable es que piensen que la Edad Media fue una época
de ignorancia, represión y superstición intelectual… en dos palabras: una
época de oscurantismo. ¿No?
Nada más lejos de la verdad. ¿Cómo podemos
sustentar esa idea del oscurantismo medieval si en este período tuvo origen uno
de los principales logros de la civilización occidental: el sistema
universitario?
Y para que tengamos una idea del compromiso de la
Iglesia con el saber, la cultura y la investigación, pasemos una mirada por
nuestro continente.
El Descubrimiento de América fue en 1492 ¿no? Ya
en 1538, apenas 50 años después de que Colón puso pie en la Isla que hoy es
Santo Domingo y Haití, la Iglesia estaba fundando la Universidad de Santo Domingo.
¿Qué tal esto como dato de compromiso de la Iglesia con lo que es y ha
llegado a ser la Universidad? En medio de una nueva civilización, tan retrasada
como debía ser apenas comenzada la Conquista de América, en medio de un mundo
desconocido hasta entonces para los europeos, la Iglesia funda la primera
Universidad en nuestro continente. Impresiona ¿no?
2. Ahora bien... ¿Cómo y cuándo se formaron las primeras Universidades que existieron?
Se forman en la Edad Media y desde el seno de la
Iglesia Católica.
La Edad Media comienza a la caída del Imperio Romano
en el Siglo 5 y se extiende hasta el comienzo del Renacimiento en el Siglo XV.
Como ven, un largo período de 10 siglos.
Avanzando hasta el Siglo IX, vemos que Carlomagno,
ese Emperador Cristiano (Católico) de Europa, ordenó que junto a las Catedrales
Católicas se construyeran escuelas. De estas Escuelas de Catedrales
surgieron las primeras Universidades.
Veremos en esta lección cómo las Universidades
tuvieron su origen en la Iglesia Católica y durante la Edad Media. ¿Cómo puede
considerarse esto oscurantismo?
Sorprende ¿no? ¿Por qué es importante notar
esto? Porque los enemigos de la Iglesia la acusan de ser opuesta al
conocimiento, a los descubrimientos y a la Ciencia. Y los que oímos esas
opiniones, las acogemos, entre otros motivos, porque no estamos bien informados
o porque no tenemos cómo responderlas.
3. ¿Qué nos dicen los medios de comunicación y hasta los libros de texto sobre la Iglesia en la Edad Media?
Los Medios de comunicación y, hasta los libros de
texto, acusan a la Iglesia Católica de haber estado contra la ciencia y el
conocimiento.
Prácticamente lo único que se concede a la Iglesia
Católica es que durante la Edad Media los Monjes en los Monasterios hicieron
los manuscritos de la Biblia. Y como creen que esto es lo único en
que se avanzó en la Edad Media, llaman -¡hasta en los libros de Historia!- a la
Edad Media, como una época oscura. Y no es así.
Porque… esto del origen de las Universidades, y de
algo adicional que fue el origen del método científico en esas Universidades,
son sólo dos ejemplos que contradicen las acusaciones equivocadas que
tratan de atacar a Dios, atacando a Su Iglesia.
Y eso no fue todo. Veremos más adelante que la
Iglesia es responsable por muchísimo más que eso: por avances en la
Ciencia y en las Artes, por iniciar actividades económicas, como la
agricultura, por establecer los primeros centros de la salud, etc., etc., etc.
4. ¿Qué es la Universidad y cómo fueron surgiendo en la Edad Media?
Universidad viene del latín "universitas",
que significa todo, entero y universal, y derivado de “uno”. Con ese
nombre se designaban establecimientos o conjunto de unidades
educacionales dedicadas a la enseñanza superior y la investigación.
Sin embargo, es importante destacar que la
palabra "universidad" no se refiere tanto un centro de
estudios, sino más bien a una agremiación o asociación corporativa que
protegía intereses de las personas dedicadas al oficio del saber.
Entendida la Universidad como generadora del saber, se
hablaba de ella como el "Alma Mater", que significa
literalmente «madre nutricia» (que alimenta), término latino que se usa incluso
hoy en día para referirse metafóricamente a una universidad. ¿Por qué?
Porque la Universidad proporciona alimento intelectual que nutre al
hombre a través de la ciencia y el saber.
Antes del siglo XII, que es cuando las
universidades están ya bien establecidas, habían escuelas que solían estar
anexas a un Monasterio, o anexas a una catedral.
Además, existió ya para el siglo VIII la Escuela
Palatina fundada por el emperador Carlomagno en su palacio, la cual era
dirigida por un Sacerdote, Alcuino de York, considerado el más hábil maestro de
la época. A esta escuela asistieron el propio Carlomagno y su familia, y
algunos nobles seleccionados para el servicio de la Iglesia y del Estado.
Luego comenzaron a surgir centros de estudio a partir
de las escuelas catedralicias, iniciadas también por Carlomagno. Algunas
de éstas se convirtieron en Universidades.
Se sabe que para el 1200 ya las universidades
estaban marchando y, entre las primeras, se observan algunas de las
grandes universidades que existen aún hoy.
Oxford, Cambridge, Bolonia, París, la escuela de
medicina de Salerno fueron de las primeras. Estas instituciones tienen
800 o más años de edad.
Bolonia (especializada en Derecho, 1088). Luego
siguió Oxford (antes de 1096), del que se escindió su rival Cambridge
(1209), Palencia de 1208, Salamanca (1218, la primera con estudios de
Medicina), Padua (1222), Nápoles (1224), París de mediados del siglo XIII (uno
de cuyos colegios fue La Sorbona, 1275).
La Universidad fue, entonces, un fenómeno enteramente
nuevo en la historia. Todas ellas cobraron forma en la segunda mitad del siglo
XII, en plena Edad Media y mayormente promovidas desde dentro de la Iglesia!
5. ¿Cuáles eran las características por las cuales un centro educativo podía llamarse “Universidad”?
Para identificar como Universidad un determinado
centro de enseñanza medieval observamos una serie de características
especiales.
Una universidad poseía una especie de pensum
obligatorio que los profesores ampliaban según sus respectivas visiones.
Contaba además con planes académicos bien
definidos, que duraban un número de años más o menos fijo y
garantizaban la obtención de ciertos diplomas.
La obtención del título de «Maestro» permitía a
quienes lo ostentaban el acceso al gremio de docentes, de manera similar a cómo
un maestro artesano se incorporaba al gremio de su correspondiente oficio.
Las universidades medievales eran comunidades de maestros y estudiantes que, aunque tenían como
principal función la enseñanza, también se dedicaban a la investigación
y producción del saber, y en ellas se generaban vigorosos debates y
polémicas.
6. Dirán ustedes: eso se parece muchísimo a nuestras universidades actuales ¿no?
Es correcto. En esas universidades medievales
vemos ya las características de las universidades modernas. No son
idénticas a nuestras universidades, pero vemos muchas cosas parecidas. Se
notaba lo que hoy para nosotros es el área de pre-grado y la de
post-grado. En ambas etapas se recibía un título. Había un pensum
obligatorio más o menos definido.
Todo esto nos corrobora lo que estamos tratando de
explicar: que las Universidades son algo importante hoy y fueron algo
novedoso y de suma importancia en la Edad Media. Que las
Universidades son un legado valiosísimo de la Edad Media, el cual permanece
hasta nuestros días. Y que las Universidades nacieron del seno de la
Iglesia.
7. ¿Y qué pensar de las escuelas que existían sobre todo en Grecia, también en Roma?
En la antigüedad, por supuesto, había escuelas,
había academias, pero no tenían las características que tuvieron las
Universidades en el medioevo.
Grecia y Roma tuvieron una muy buena base de
educación, saber e investigación, con maestros y alumnos. Fue la época de
los grandes eruditos, de las grandes escuelas, de los grandes sabios, como
Aristóteles y Platón.
La principal diferencia radicaba en el contenido de la
enseñanza. Si en la antigüedad pertenecías a una de esas escuelas
significaba que pertenecías a la corriente de pensamiento que dominaba esa
escuela, la de Platón, la de Aristóteles, etc.
En cambio en la universidad medieval no había una
escuela dominante de pensamiento, sino que existía un debate vigoroso sobre
diferentes temas. He aquí la principal diferencia entre la Universidad y
las escuelas filosóficas de la antigüedad.
El sentido más preciso de lo que es la “universitas”
es lo siguiente: el debate abierto en la búsqueda de la verdad a través de
la razón.
Otra diferencia de las universidades con relación a
las escuelas de pensamiento más antiguas era la conexión entre las
diferentes escuelas y entre los diferentes centros universitarios para la
obtención de títulos y la capacitación para enseñar en cualquiera de
esos centros diseminados por Europa.
Como vemos, siguen las similitudes con las
Universidades en la actualidad. Y todo eso viene de la Iglesia Católica
durante la mal llamada oscura Edad Media.
¿Qué se estudiaba en esas Universidades primigenias?
El plan de estudios inicial del proyecto educativo de
Carlomagno buscaba revivir el saber clásico estableciendo los programas de
estudio a partir de las siete artes liberales divididas en dos pensa, podríamos
decir:
• el trivium, o enseñanza literaria (gramática,
retórica, lo que llamaríamos hoy comunicación) y dialéctica (contraposición
de ideas).
• el quadrivium, o enseñanza científica
(aritmética, geometría, astronomía y música).
Florecieron asimismo los estudios legales,
particularmente en Bolonia, cuando se redescubrió el Digesto, que era un
compendio de Derecho Romano.
Además de las siete artes liberales para los principiantes, se comenzó a estudiar Derecho Civil y Canónico, Filosofía Natural, Medicina y Teología.
La distinción que hoy realizamos entre estudios
superiores y estudios no superiores quedó más o menos establecida desde los comienzos del sistema universitario.
Y, tal como sucede en la actualidad, determinados
centros de enseñanza destacaron entonces en algunas materias, como Boloña en
leyes y París en teología y en artes.
9. ¿Quién inventó lo que hoy conocemos como equivalencias o reconocimientos de títulos y diplomas?
¿Sabías que los grados de una universidad con
aprobación papal eran respetados en toda la cristiandad. Sin embargo, los
grados que contaban con la aprobación de un monarca nacional, eran válidos
solamente en el reino donde se habían otorgado?
Esto es un gran avance y un gran aporte. Y ¿quién
lo hizo posible? No sólo la Iglesia Católica, sino personalmente los
Papas, pues ellos contribuyeron a la estabilización de las Universidades y a su
permanencia.
Así que al impulso intelectual de la Iglesia en el
fomento de las universidades se sumó posteriormente el estímulo y el apoyo del
papado.
Dada esta autorización papal, el grado de «Maestro»
facultaba a quien lo alcanzaba para ejercer la enseñanza en cualquier lugar del
mundo cristiano. Así el graduado podía enseñar en cualquier universidad de la
cristiandad –es decir, de toda Europa Occidental y, posteriormente, hasta de
América- aunque en la práctica cada institución prefiriera examinar al
candidato antes de su admisión.
Como es de imaginar, este privilegio de
universalidad concedido por los Papas contribuyó a la difusión del
conocimiento y también al establecimiento de una comunidad intelectual a lo
largo y ancho de Europa, la cual se extendió posteriormente al mundo entero,
comenzando con nuestro continente.
Fuente: buenanueva.net
