No te quedes en los pétalos
Hola, buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que
pases un feliz día.
En la iglesia, delante del altar, hay unas flores muy
llamativas por su color rojo y sus grandes pétalos. Sin embargo, cada vez que
pasamos vemos muchos de ellos caídos en el suelo. Si hay una corriente o
alguien pasa muy rápido, caen en mayor cantidad; las sacristanas tienen una
escoba con un recogedor preparados para barrerlos a cada poco.
Es verdad que las flores aún están medio bonitas, que
sigue adornando, pero sus pétalos no dejan de caer y es probable que en unos
días desaparezcan.
Cuántas veces nosotros lucimos grandes pétalos, cuando
todo nos sale bien, cuando conseguimos impresionar... Y qué miedo tenemos a que
caigan y nos dejen en el verde de nuestra pobreza o nuestra incapacidad.
Sin embargo, en cuántas situaciones a lo largo del día
los vemos caer e intentamos hacer apaños sujetándolos como podemos, apañando
las cosas. La planta sin embargo no hace nada, deja que caigan y sabe que le
saldrán unos nuevos.
Cristo no mira tus flores o tus pétalos. Se deleita
contigo tal y como eres aunque tantas veces te sientas carente de flores y de
colorido. Él te ha soñado así, no le interesa lo que haces, no le interesan tus
hazañas, tus títulos o tu posición. Ni siquiera mira a tu tallo, va más allá:
busca tus raíces y mira si están abiertas a acogerle, si están dispuestas a
vivir desde el amor. Y, una vez que lo ha hecho, es cuando sube por el tallo
dándote vida y te regala flores llenas de dones que aún desconoces y ni
siquiera imaginas. Ya no temes que se caigan y ni siquiera vives de ello, sólo
de la certeza de que todo lo que tienes viene de la raíz, viene de Cristo.
Hoy el reto del amor es que des gracias al Señor cada
vez que te salga algo bien, cada vez que sientas hermosos pétalos en ti. Vive
en acción de gracias y confiado en que todo viene de Él.
VIVE DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma