Pixeladas
Hola, buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que
pases un feliz día.
Me gustan mucho las imágenes, me ayudan a orar, y, por
eso, suelo tener un fondo de pantalla que me lleve al Señor, alguna imagen
impresa en la pared de mi celda y también en el breviario.
El otro día, mientras rezábamos Vísperas, me puse
delante una estampa impresa que me encanta. Pero pronto me di cuenta de que
estaba un poco pixelada. Pensé: "Qué pena, con lo bonita que es... no
puedo ver bien todos los detalles".
Esto tiene fácil arreglo, pero realmente aquella
imagen me llevó a orar.
Las imágenes que tengo son de Cristo o de escenas de
la Biblia, pero, pensando en nosotros, las fotos que realizamos siempre son
acontecimientos que hemos vivido, todos son hechos del pasado.
Muchas veces este pasado lo vemos un poco pixelado, e,
incluso, a veces preferimos no mirar atrás, porque tenemos heridas, y hay
tantos acontecimientos que cambiaríamos... Muchas veces explicamos que el
pasado es como un perro que camina contigo, que te muerde continuamente.
Pero la buena noticia es que, si tú le dejas, Cristo
lo que va a hacer es quitarle a ese perro las garras y los dientes, para que no
te vuelva a hacer daño. Y, un perro sin garras ni dientes, te produce... ¡risa!
Hoy el reto del Amor es entregar todo tu pasado a
Cristo. Él te quiere sanar de todas aquellas cosas te aún te pesan, de esas
imágenes que te vuelven y que prefieres no mirar o que las ves pixeladas. Pero
Él te quiere tanto que sólo sanará todas esas heridas si tú, libremente, le
dejas, y se las entregas una a una.
Con Cristo podrás mirar hacia atrás sin ningún miedo.
Él aumenta la calidad de todo, incluso de lo que has pasado ya. Porque, cuando
lo miras con Sus ojos, puedes ver su Amor, puedes ver que Él siempre permaneció
a tu lado. ¿De qué calidad son tus fotos?
VIVE DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma
