El
socorrista Òscar Camps le cuenta a Francisco que en Lesbos le escondieron parte
de la realidad
El papa Francisco recibió un
chaleco “salvavidas” de una niña siria de 6 años muerta en el mar Egeo
junto a su familia. Lo llevó hasta la plaza de San Pedro Òscar Camps,
representante de la asociación española Proactiva
open arms que está
socorriendo a los refugiados ante las costas de la isla griega de Lesbos.
“El Papa era consciente de la
situación en Lesbos, sabía de nuestro trabajo y nos ha animado a seguir”,
explicó Camps después de la audiencia general de este miércoles 26 de mayo de
2016 en la plaza de San Pedro.
Òscar Camps, testimonio
directo de ese holocausto de inocentes, le entregó también ayer una carta
al papa Francisco con un resumen de lo que ha visto y le solicitó que visite
Bruselas, sede de la Unión Europea, para “hacer lo mismo que hizo en Lesbos”.
El símbolo del chaleco
En entrevista con Aleteia, Camps, de 53 años,
aseguró que el
chaleco es, precisamente, un homenaje “a esa realidad que seguramente evitaron
en la versión oficial que le dieron los políticos (al Papa) durante su visita
(a Lesbos)”.
“Le hemos podido enseñar,
mostrar, decirle que era de
una niña siria de 6 años que murió ahogada con el resto de su familia… Ya
no llegamos a tiempo. Y
le hemos pedido que siga apoyando esta causa y si un día puede viajar a
Bruselas a convencer a los políticos”, dijo.
El Papa recordó, horas antes
durante la audiencia general, que “es un deber de todos proteger a los niños,
sobre todo a los que están expuestos a un elevado
riesgo de explotación, trata y conductas desviantes”.
En este escenario hay hombres
y mujeres “buenos samaritanos” que están aplicando las obras de misericordia
sin ideologías o prejuicios de raza, condición social o religión, explorando el Mar Egeo para salvar vidas
en los márgenes en las costas de Lesbos.
Camps denunció la tardanza en los auxilios y la ineficacia de las
políticas europeas y tildó de “inhumano el acuerdo con Turquía”.
“Se ve demasiado interés por
poner recursos para deportar o para poner debajo de la alfombra una realidad”,
dijo.
Según el socorrista sobre
mar, los políticos “no saben gestionar y luego no hay recursos para la
seguridad o para un pasaje seguro”.
Al Papa en Lesbos le escondieron parte de la realidad
En este sentido, sostuvo que
traía una versión fuera de la oficial. “A veces las versiones oficiales se
separan de la realidad, camuflan la realidad o la esconden”,
insistió el español.
“En este caso, en el viaje
(del Papa) a Lesbos, le arreglaron los campos de refugiados, se
los pintaron, se los limpiaron y eligieron las calles, lo
compusieron todo. Para nosotros eso es una versión oficial”, denunció.
En efecto la crónica del día
26 de abril, revela que hubo
revueltas en el campo de refugiados de Lesbos con el reinicio de las
deportaciones a Turquía. Los menores no acompañados abrieron un agujero en la
valla para exigir su liberación.
“Por si acaso, nosotros hemos traído nuestra versión y se la hemos
podido entregar en mano por escrito para que sea consciente y pueda tener esta
información para su buen uso”, abundó Camps.
El representante de la
asociación Proactiva open arms no quita ningún mérito al
viaje del Papa a Lesbos, por el contrario…
“El hecho de él llegar allí
de una manera tan rápida, improvisada y en poco tiempo demuestra que era para
poner, precisamente, los ojos del mundo allí en el lugar donde se había
fraguado el tratado entre Europa y Turquía”, apuntó.
El compromiso del papa Francisco con los refugiados
El tratado “no respeta los
derechos humanos y no creemos que sea legal. Así, el papa Francisco llegó, mostró y se
llevó a unas cuantas familias de Lesbos demostrando a todo el mundo que eso es
lo que hay que hacer”, opinó.
“Sueño una Europa donde ser
emigrante no sea un delito, sino una invitación a un mayor compromiso con la
dignidad de todo ser humano”, había expresado el papa Francisco al recibir el
premio Carlomagno en el Vaticano el viernes 6 de mayo 2016 en el Vaticano.
Camps destacó la “capacidad
de influencia importantísima” del papa Francisco, más allá de ser el
“representante de una religión”, en la causa de la protección de la vida y los
derechos humanos.
Las personas tras la tragedia
“Nosotros vemos a los
refugiados como personas, no los vemos como musulmanes, ni de otra
nacionalidad. Nosotros vemos a personas que sufren, padecen, mueren.Auxiliamos
personas que se ahogan y no vemos más allá que personas”, dijo.
“Y esta es la visión – añadió
– que el papa Francisco transmite y que nosotros agradecemos. Pues que alguien
alce la cabeza y diga: ¿Qué estamos haciendo? Y que se lo diga a todos, ya que
ninguno de los 28 es capaz de regalarse a los otros 27, quizá, tenemos
esperanza, el Papa pueda ser un ejemplo”.
Según Camps, el grupo socorristas que
representa, intenta“velar por que se cumpla con los derechos
humanos y que las administraciones sean consecuentes con sus compromisos y
difundirlo y denunciarlo si no es así”.
“Y eso es lo que hacemos.
Evidentemente no tenemos financiación de la Administración porque esta no tiene
muchas ganas de que le leamos la cartilla”, añadió.
Ellos reciben ayuda de la
población civil a través de donaciones que reciben en su página web.“Con ellas podemos subsistir
porque nosotros somos una ONG que no tiene estructura y el personal trabaja en
primera línea”, ponderó.
Fuente: Aleteia
