En que brevemente se declara la tercera canción
CANCIÓN 3ª
En la
noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.
DECLARACIÓN
1. Continuando todavía el alma la metáfora y semejanza
de la noche temporal en esta suya espiritual, va todavía contando y
engrandeciendo las buenas propiedades que hay en ella, y que por medio de ella
halló y llevó, para que breve y seguramente consiguiese su deseado fin, de las
cuales aquí pone tres.
2. La primera, dice, es que en esta dichosa noche de
contemplación lleva Dios el alma por tan solitario y secreto modo de
contemplación y tan remoto y ajeno del sentido, que cosa ninguna perteneciente
a él, ni toque de criatura, alcanza a llegarle al alma, de manera que la
estorbase y detuviese en el camino de la unión de amor.
4. La tercera es que, aunque ni va arrimada a alguna
particular luz interior del entendimiento ni a alguna guía exterior para
recibir satisfacción de ella en este alto camino, teniéndola privada de todo
esto estas oscuras tinieblas; pero el amor solo que en este tiempo arde,
solicitando el corazón por el Amado, es el que guía y mueve al alma entonces, y
la hace volar a su Dios por el camino de la soledad, sin ella saber cómo y de
qué manera.
Síguese el verso:
En la
noche dichosa.
Fuente: Mercaba
