Mirar desde el otro
Hola, buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que
pases un feliz día.
Ayer me encontré con una hermana que me pidió que la
ayudase con una cosa. La ayudé, pero por dentro me preguntaba si era tan
necesaria la ayuda. Me decía que no era para tanto como para que no lo hiciese
ella... Y así la ayudé, pero, claro, al marcharme no me quedé con paz, pues
había vivido ese rato haciendo una valoración desde mí, desde mi juicio.
Llegué a la oración y al Señor le hablé de lo
sucedido. Y es que, muchas veces, al ayudar a alguien, al escuchar, al
actuar... vivimos según nuestro criterio y metemos la forma de actuar de los
demás en nuestro juicio o nuestro punto de vista.
Por la noche el Señor me regaló la respuesta que
buscaba. Cuando me enteré de que ese día esta hermana se encontraba mal, todo
cambió dentro de mí, pues el juicio cambió por ternura. Fue un hecho sencillo
pero que me cambió la mirada y me hizo arder en deseos de ayudarla una y mil
veces más.
La mirada de Cristo hacia ti, hacia mí, es una
mirada... diferente; porque no mira desde sus ojos, si no desde los tuyos,
desde los míos. Es decir, Cristo no nos mira desde fuera, mira desde nosotros,
desde nuestras heridas, desde nuestro corazón, vivencias y sentimientos, y
desde ahí te tiende la mano sin juzgar.
Hoy el reto del amor es que mires desde el otro antes
de hablar o actuar. La ternura, la misericordia, dan alas al Amor.
VIVE DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma
