Una nueva oportunidad
Hola, buenos días, hoy Lety nos lleva al Señor. Que
pases un feliz día.
Hace dos días tuve que tomar una decisión, y ayer me
di cuenta de que me había equivocado. No tenía acceso fácil hacia la persona
con la que me equivoqué, así que pensé: "Mejor lo dejo estar; si pido otra
oportunidad no sé si me la va a dar..." Las razones y los miedos se
juntaron, y, finalmente, lo dejé estar. ¡Cuántas veces no luchamos a favor del
amor y preferimos que las cosas se pierdan por el camino!
Sin embargo, ayer tuve la oportunidad de hablar, de
compartir con esa persona y, en un momento de la conversación, le dije que me
había equivocado en la decisión tomada, pero que no me atrevía a pedir otra
oportunidad porque entendía cómo se podía sentir. Le pedí perdón. Imagina cuál
fue mi sorpresa cuando ella me dijo que sí, que quería darme otra oportunidad y
caminar. Me sentí entendida, acogida, respetada y, sobre todo, amada en mi
equivocación.
Muchas veces queremos ser perfectos y tapamos hasta el
más mínimo fallo. Pero la grandeza del hombre está en saber rectificar, en
saber darte una segunda oportunidad.
Jesús no te da una, te da mil oportunidades para poder
amar, poder perdonar, poder acoger... Él nunca se cansa de sostenernos y
amarnos.
Hoy el reto del amor es dar una segunda oportunidad a
esa persona que, en un cierto momento de tu vida, borraste de tu corazón. Hoy
deja que la gracia y el amor de Cristo entre en tu corazón y concédele una
segunda oportunidad. Seguro que ya te ha venido a la cabeza la persona indicada.
Escríbele un mensaje, llámale por teléfono... pero dale una segunda
oportunidad. Verás cómo tu corazón, igual que el mío, salta de felicidad por
sentir el Amor.
VIVE DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma
