San Luis María Grignion de Montfort
muestra la perfecta consagración a Jesucristo
CAPITULO
IV
Efectos
maravillosos de la Consagración total
213.
Persuádete, hermano carísimo, de que si eres fiel a las prácticas interiores y
exteriores de esta devoción, las cuales voy a indicar más adelante,
participarás de los frutos maravillosos que produce en el alma fiel.
1.
Conocimiento y valoración de sí mismo.
Gracias
a la luz que te comunicará el Espíritu Santo por medio de María, su querida
Esposa, conocerás tu mal fondo, tu corrupción e incapacidad para todo lo bueno.
Y, a consecuencia de este conocimiento, te despreciarás y no pensarás en ti
mismo sino con horror. Te considerarás como una babosa que todo lo mancha, como
un sapo que todo lo emponzoña con su veneno o como una serpiente maligna que
sólo pretende engañar. En fin, la humilde María te hará partícipe de su
profunda humildad y, mediante ella, te despreciarás a ti mismo, no despreciarás
a nadie y gustarás de ser menospreciado.
214.
La Sma. Virgen te hará partícipe de su fe. La cual fue mayor que la de todos
los patriarcas, profetas, apóstoles y todos los demás santos. Ahora que reina
en los cielos, no tiene ya esa fe, por que ve claramente todas las cosas en
Dios por la luz de la gloria. Sin embargo, con el consentimiento del Señor no
la ha perdido al entrar en la gloria, la conserva para comunicarla a sus fieles
en la iglesia peregrina.
Por
lo mismo, cuanto más te granjees la benevolencia de esta augusta Princesa y
Virgen fiel, tanto más reciamente se cimentará toda tu vida en la fe verdadera:
*
una fe pura, que hará que no te preocupes por lo sensible y extraordinario;
*
una fe viva y animada por la caridad, que te hará obrar siempre por el amor más
puro;
*
una fe viva e inconmovible como una roca, que te ayudará a permanecer siempre
firme y constante en medio de las tempestades y tormentas;
*
una fe penetrante y eficaz, que como misteriosa llave maestra te permitirá
entrar en todos los misterios de Jesucristo, las postrimerías del hombre y el
corazón mismo de Dios;
*
una fe intrépida, que te llevará a emprender y llevar a cabo sin titubear
grandes empresas por Dios y por la salvación de las almas;
*
finalmente, una fe que será tu antorcha encendida, tu vida divina, tu tesoro
escondido de la divina sabiduría y tu arma omnipotente, de la cual te servirás
para iluminar a los que viven en tinieblas y sombras de muerte, para inflamar a
los tibios y necesitados del oro encendido de la caridad, para resucitar a los
muertos por el pecado, para conmover y convertir con tus palabras suaves y
poderosas los corazones de mármol y los cedros del Líbano, y finalmente, para
resistir al demonio y a todos los enemigos de la salvación.
3.
Madurez cristiana
215.
Esta Madre del Amor Hermoso quitará de tu corazón todo escrúpulo y temor servil
desordenado y lo abrirá y ensanchará para correr por los mandamientos de su
Hijo con la santa libertad de los hijos de Dios y encender en el alma el amor
puro, cuya tesorera es Ella. De modo que, en tu comportamiento con Dios, ya no
te gobernarás como hasta ahora por temor, sino por amor puro. Lo mirarás como a
tu Padre bondadoso, te afanarás por agradarle incesantemente y dialogarás con
El confidencialmente como un hijo con su cariñoso padre. Si, por desgracia,
llegaras a ofenderlo, te humillarás al punto delante de El, le pedirás perdón
humildemente, tenderás hacia El la mano con sencillez, te levantarás de nuevo
amorosamente, sin turbación ni inquietud, y seguirás caminando hacia El sin
descorazonarte.
4.
Gran confianza en Dios y en María.
216.
Persuádete, hermano carísimo, de que si eres fiel a las prácticas interiores y
exteriores de esta devoción, las cuales voy a indicar más adelante,
participarás de los frutos maravillosos que produce en el alma fiel. . La Sma. Virgen
te colmará de gran confianza en Dios y en Ella misma.
PORQUE:
1º
Ya no te acercarás por ti mismo a Jesucristo, sino siempre por medio de María,
tu bondadosa Madre;
2º
habiéndole entregado todos tus méritos, gracias y satisfacciones para que disponga
de ellos según su voluntad, Ella te comunicará sus virtudes y te revestirá con
sus méritos de suerte que podrás decir a Dios con plena confianza: "¡Esta
es María, tu servidora! Hágase en mi según lo que has dicho!"
3º
habiéndote entregado totalmente a Ella en cuerpo y alma Ella que es generosa
con los generosos y más generosa que los más generosos, se entregará a ti en
recompensa de forma maravillosa pero real, de suerte que podrás decirle con
santa osadía: "Soy todo tuyo, oh María: sálvame" O, con el discípulo
amado como he dicho antes "Te he tomado, Madre Santísima, por todos mis
bienes" O con San Buenaventura: "Querida Señora y salvadora mía,
obraré confiadamente y sin temor, porque eres mi fortaleza y alabanza en el
Señor, ¡Soy todo tuyo y cuanto tengo es tuyo, Virgen gloriosa y bendita entre
todas las creaturas! ¡Qué yo te ponga como sello sobre mi corazón porque tu
amor es fuerte como la muerte!
Podrás
decir a Dios con los sentimientos del Profeta: Señor, mi corazón no es
ambicioso, ni mis ojos altaneros; no pretendo grandezas que superan mi
capacidad; sino que acallo y modero mis deseos, como un niño en brazos de su
madre".
4º
el hecho de haberle entregado en depósito todo lo bueno que tienes, para que lo
conserve o comunique, aumentará aún más tu confianza en Ella. Sí, entonces
confiarás menos en ti mismo y mucha más en Ella, que es tu tesoro de Dios, en
el que ha puesto lo más precioso que tiene, es también tu tesoro! "Ella es
dice un santo el tesoro del Señor"
5.
Comunicación de María y de su espíritu.
217.
El alma de María estará en ti para glorificar al Señor y su espíritu su
alborozará por ti en Dios, su Salvador, con tal que permanezcan fiel a las
prácticas de esta devoción. "Que el alma de María more en cada uno para
engrandecer al Señor, que el espíritu de María permanezca en cada uno para
regocijarse en Dios".
¡Ay!
¿Cuándo llegará ese tiempo dichoso dice un santo varón de nuestros días,
ferviente enamorado de María, cuando llegará ese tiempo dichoso en que Santa
María sea restablecida como señora y Soberana en los corazones, para someterlos
plenamente al imperio de su excelso y único Jesús?
¿Cuándo
respirarán las almas a María como los cuerpos respiran el aire? Cosas
maravillosas sucederán entonces en la tierra, donde el Espíritu Santo al
encontrar a su Esposa como reproducida en las almas vendrá a ellas con
abundancia de sus dones y las llenará de ellos, especialmente del de sabiduría,
para realizar maravillas de gracia.
¿Cuándo
llegará, hermano mío, ese tiempo dichoso, ese siglo de María, en el que muchas
almas escogidas y obtenidas del Altísimo por María, perdiéndose ellas mismas en
el abismo de su interior, se transformarán en copias vivientes de la Sma.
Virgen, para amar y glorificar a Jesucristo? Ese tiempo solo llegará cuando se
conozca y viva la devoción que yo enseño: "¡Señor, para que venga tu
reino, venga el reino de María!".
Fuente: Mercabá
