Su historia es la misma que narran las Actas de los
Mártires de los primeros siglos. Asesinados por la espada del islam por puro
odio a su fe cristiana
Se
negaron a adorar a los falsos dioses, permanecieron fuertes en la fe de su
bautismo, fueron decapitados mientras invocaban el nombre de
Jesús.
Los veintiún egipcios asesinados en Libia por las
milicias del califato islámico han entrado inmediatamente a formar parte
del grupo de los santos. El patriarca de la Iglesia copta Tawadros II
ha establecido que su memoria se inscriba en el Synaxarium, el
martirologio de la Iglesia copta, y que sean recordados y venerados
cada octavo día del mes de Amshir, que corresponde al 15 de febrero del
calendario gregoriano.
Ese es el día en el que el califato hizo público
el vídeo de su asesinato. Y coincide en el calendario litúrgico copto con la
fiesta de la presentación de Jesús en el templo.
Invocaban en nombre de Jesús
antes de ser asesinados
En el vídeo todos pudieron ver que en el
momento de la decapitación algunos de ellos invocaban en árabe el nombre
de Jesús y susurraban oraciones.
De quien se percibieron más
claramente las palabras fue de Milad Saber, hijo de campesinos
de una aldea del Egipto Medio. Milad era célibe, mientras que
la mayoría de sus compañeros estaban casados, con uno o más hijos pequeños.
Quince procedían de Al-Our y seis de otras cinco aldeas de la misma
zona, en los alrededores de la ciudad de Samalut. Más de ochenta de sus
compañeros siguen aún en Libia, procedentes de estas mismas aldeas.
Es
una región con una gran presencia de cristianos y con una
iglesia muy antigua, situada en un cerro sobre el Nilo, que es meta de
peregrinaciones: la tradición narra que María, José y Jesús se detuvieron en ese
lugar durante su huída a Egipto.
Reciben constantes
agresiones
Y es también una región, cuya capital es Minya, en la que a
menudo los coptos han sido objeto, también recientemente, de
hostilidades y agresiones a manos de los musulmanes, con poca o
ninguna defensa por parte de las fuerzas de seguridad.
El Gobierno egipcio con los
familiares de los asesinados
Pero muchas cosas han cambiado en los
días de su martirio. El primer ministro egipcio, junto a otros seis ministros,
ha visitado una por una las casas en las que viven los padres, las esposas y los
hijos de los asesinados y ha dicho sentirse «orgulloso de que Egipto
tenga estos mártires en el paraíso".
A los cristianos les ha
asegurado: «Todos vosotros sois un gran valor para la nación. Estamos dispuestos
a sacrificarnos por todos los hijos de Egipto". Ha anunciado que hará
construir una iglesia en memoria de los mártires en la aldea de
Al-Our, a expensas del Estado.
Al Sisi también construirá una
iglesia en honor a los mártires
El presidente egipcio Abdel Fattah al
Sisi no ha sido menos. Ha anunciado la construcción de una iglesia en honor de
los mártires precisamente en Minya, la capital del Egipto Medio en la que
numerosas iglesias coptas llevan aún los signos de los últimos ataques
llevados a cabo por musulmanes fanáticos.
Pero esta es sólo la
última de las sorpresas que dado el general al Sisi, en el poder tras haber
derrocado el régimen de los Hermanos Musulmanes, éste sí gran perseguidor de los
coptos.
Al Sisi no es expresión de esa "laicidad" militar representada
por los precedentes "rais" de Egipto, desde Nasser a Sadat y a
Mubarak.
También él procede de los altos cuadros militares. Pero siempre
ha sido, y aún lo es, un musulmán ferviente y precisamente por
esto - parece - fue situado a la cabeza del ejército durante la efímera
presidencia de Mohammed Morsi, precisamente por esos Hermanos Musulmanes que
ahora él tiene bajo control.
Conoce de memoria el Corán
y lo cita en cada uno de sus discursos, reza, ayuna en los tiempos establecidos,
su esposa lleva velo y su hija el nicab integral.
Democracia y mundo
islámico
Pero es también el estudiante modelo que en 2006, en los
Estados Unidos, en el US Army War College de Pennsylvania, escribió una
tesis doctoral sobre democracia y mundo islámico, que considera
compatibles.
"Íbamos a la misma mezquita y era el más informado de todos
sobre la historia islámica", ha relatado a Giulio Meotti del "Foglio" Sherifa
Zuhur, que fue una de sus docentes estadounidenses. "Al Sisi se opone al
extremismo islámico no sólo porque éste hace frente a Occidente, sino
también porque ha dividido a los musulmanes, causando un gran daño a su
capacidad de reinterpretar la fe en línea con los principios humanitarios
modernos. Y en lugar de llevar al desarrollo de la región árabe, ha llevado a su
disgregación".
Efectivamente, contra al Sisi, pragmático y pío, ya se ha
desencadenado la fatwa de quien lo quiere muerto después del histórico
y explosivo discurso que pronunció a finales de diciembre en la gran
universidad islámica de al Azhar, como también después de su
participación en la misa de Navidad en la catedral copta del
Cairo, un gesto que no tiene precedentes.
Un hecho
sorprendente
Una "revolución en el islam": así ha definido estos actos
suyos el islamista Samir Khalil Samir, egipcio, jesuita, docente en la
Université Saint-Joseph de Beirut y en el Pontificio Instituto de Estudios
Árabes e Islamística de Roma.
He aquí los nombres de los veintiún
mártires coptos asesinados en Libia por los verdugos del
califato:
Milad Saber Mounir Adly Saad, célibe, de la
aldea de Menbal;
Sameh Salah Farouq, casado, un hijo, de
la aldea de Manqarius;
Ezzat Boshra Nassif, casado, con
un hijo de cuatro años, de la aldea de Dafash;
Mina Shehata
Awad, de la aldea de Al-Farouqeyya;
Louqa Nagati Anis
Abdou, veintisiete años, casado, con un hijo de diez
meses;
Essam Baddar Samir Ishaq, célibe, ambos de la
aldea de al-Gabaly.
De la aldea de Al-Our:
Hany
Abdal-Massih Salib, casado, con tres hijas y un
hijo;
Guergues Milad Sanyut,
célibe;
Tawadraus Youssef Tawadraus, casado, con tres
hijos de los siete a los trece años;
Kyrillos Boschra
Fawzy, célibe;
Magued Soliman Shehata, casado,
dos hijas y un hijo;
Mina Fayez Aziz,
célibe;
Samouïl Alham Wilson, casado, con tres hijos de
seis, cuatro y dos años;
Bishoï Stephanos Kamel,
célibe;
Samouïl Stephanos Kamel, hermano de Bishoi,
célibe;
Malak Abram Sanyut, casado, tres
niños;
Milad Makin Zaky, casado, una
hija;
Abanub Ayyad Ateyya Shehata,
célibe;
Guergues Samir Megally Zakher,
célibe;
Youssef Shukry Younan,
célibe;
Malak Farag Ibrahim, casado, una
niña.
Naturalmente, estos no son los únicos cristianos que han caído
víctimas del odio que tantos musulmanes nutren hacia los
"apóstatas" del verdadero islam, que hacen coincidir con el que ellos
profesan.
Los últimos de la serie son los cristianos
armenios, los siríacos y sobre todo los asirios de treinta y cinco
aldeas en el extremo noreste de Siria, a lo largo del río Khabur, ocupadas en
los días pasados por el ejército del califato.
Han sido decenas los
asesinados, centenares los secuestrados, miles los que han huido abandonando
todo.
Lo irónico es que los abuelos de estos cristianos se habían
refugiado allí en los años treinta del siglo pasado para huir de las masacres de
las que eran víctimas en el recién creado Iraq.
"Abandonados por
todos, este es su sentimiento", ha dicho el nuncio vaticano en Damasco,
el arzobispo Mario Zenari.
Los últimos de los últimos,
están indefensos
Efectivamente, los hombres de estas comunidades
cristianas no tienen armas, no tienen ni curdos, ni suníes, ni chiíes que les
defiendan, no tienen ningún apoyo de la coalición internacional
anti-califato. Son de verdad los últimos de los últimos, con el único
consuelo de los cristianos de otros países - por ejemplo, a través de Ayuda a la
Iglesia que Sufre - que les ofrecen algo de auxilio en los lugares donde
encuentran refugio.
Fuente. Espressoedit.it/ReL
