Tanto en Liberia como en Sierra Leona y Guinea, las etsructuras sanitarias son precarias y escasas
La Santa Sede ha creado un fondo de 500.000
euros para ayudar a las víctimas del ébola en Liberia, Sierra Leona y
Guinea. Ese dinero se asignará a proyectos, en donativos de hasta 30.000
euros por proyecto.
Las entidades que tengan proyectos de ayuda
contra el ébola que requieran más fondos pueden pedirlas si aportan un "partner"
que iguale o supere la cantidad. Por ejemplo, el fondo vaticano puede
dar 50.000 euros a un proyecto si se comprueba que otra entidad aporta otros
50.000 euros más. Muchas entidades pueden animarse a ser "partners" de
la Santa Sede en proyectos de este tipo.
El fondo lo gestionará y
repartirá el Pontificio Consejo Justicia y Paz, que tiene la
experiencia de muchos años de sus dos fundaciones de proyectos
solidarios, la "Juan Pablo II para el Sahel" y la "Populorum
Progressio" para ayudar a pueblos indígenas.
El cardenal ghanés Peter
Turkson, presidente del Consejo JUsticia y Paz, explicó que los proyectos pueden
servir para ofrecer ayuda psicológica a familias dañadas, para ayudar a
las parroquias y diócesis a cambiar costumbres litúrgicas o locales peligrosas
(cómo enterrar, cómo velar a los muertos, como gestionar el duelo sin
contagios...) o pueden usarse para mejorar las redes sanitarias
locales.
El fondo de Justicia y Paz contra el ébola espera contar
con más donantes que se sumen a la cantidad inicial, y espera contar
con dos o tres millones de euros en el fondo antes de empezar a
asignarlos en proyectos, aunque las peticiones de ayuda ya están sobre
la mesa.
Tanto en Liberia como en Sierra Leona y Guinea, las etsructuras
sanitarias son precarias y escasas, y hay regiones enteras donde sólo
hay asistencia médica gracias a los dispensarios misioneros y los hospitales de
la Iglesia.
Un ejemplo es el hospital de los Hermanos de San
Juan de Dios de Liberia, creado y mantenido por religiosos españoles desde los
años 60. El pasado verano dos médicos misioneros españoles, Manuel García Viejo
en Sierra Leona, y Miguel Pajares en Liberia, se contagiaron y murieron en su
lucha contra el ébola en condiciones precarias y extremas.
Fuente: ReL