Reflexión del
cardenal Ricardo Ezzati, arzobispo de Santiago sobre la III Asamblea General
Extraordinaria del Sínodo de Obispos
Sínodo sobre la Familia: Tarea Cumplida, Misión que
Continúa
En estas semanas de intenso trabajo, los participantes del Sínodo hemos
podido vivir una hermosa experiencia de "sinodalidad", es decir, de escucha
humilde de la voz del Señor, expresada en el idioma de los padres sinodales
provenientes de realidades diferentes, con sensibilidades diferentes y con
experiencias pastorales diferentes, así como con el hermoso aporte de los
matrimonios invitados por el Papa a entregar sus testimonios y con la asistencia
de los diversos expertos también convocados.
La diversidad es un don que ha sido
parte de la vida de la Iglesia desde sus comienzos, sin embargo, las diferencias
convergen por acción del Espíritu en una unidad admirable que se hace
"sinfónica" para anunciar y testimoniar la ternura de Dios hacia todas y todos.
En esta primera etapa nos ha animado un gran afecto colegial y una enorme
libertad y respeto a la diversidad. El Oriente y el Occidente, el Norte y el Sur
del mundo y de la Iglesia, está viviendo junto al Papa Francisco, la realidad de
la comunión y la conciencia de la misión frente a un tema tan crucial como la
familia.
El documento final de esta etapa así lo refleja y lo que nos toca como
Iglesia en este tiempo, es ofrecer nuestro servicio pastoral para acompañar,
comprender y estar cerca de todas las familias, y en particular aquellas que
siguen a Cristo, que es camino verdad y vida, como hemos afirmado en el mensaje
conclusivo de la Asamblea Extraordinaria.
Pero el camino del Sínodo no ha terminado. En octubre del próximo año se
realizará la segunda parte de esta reflexión en la Asamblea General Ordinaria
del Sínodo de los Obispos, bajo el tema: "La vocación y misión de la Familia en
la Iglesia y en el mundo". Las conclusiones votadas en esta etapa que ha
concluido, constituyen las Lineamenta, es decir, son el documento
preparatorio para la próxima reunión del Sínodo en octubre de 2015.
Nos queda a
todos, por tanto, una tarea de estudio, profundización y discernimiento
pastoral sobre la enseñanza de la Iglesia, y en particular sobre los puntos que,
habiendo recibido un amplio apoyo, no han obtenido la mayoría de votos
cualificados para su aprobación. La invitación que hacemos es a leer el
documento que el Papa Francisco ha querido que fuera público (la Relatio
Synodi), a reflexionar sobre el mismo y a colaborar para que la próxima
sesión de la Asamblea sinodal, pueda contar con el aporte de toda la comunidad
eclesial. A eso nos hemos comprometido todos y estoy seguro que, como sucedió ya
en esta primera etapa, el aporte de nuestra comunidad eclesial de Santiago y de
Chile, será abundante y muy positivo.
Fuente: Zenit