El Papa Francisco, que antes
de su viaje a Río había declarado que no le gustaban las entrevistas, y que en
el vuelo de ida se limitó a charlar informalmente con cada periodista que le
acompañaba desde Roma, en el vuelo de vuelta se ofreció para responder preguntas
no pactadas ni limitadas, abiertas, durante una hora y 20 minutos, un
acontecimiento absolutamente novedoso e insólito.
En el avión le acompañaban
75 reporteros de medios de todo tipo, de los devotos a los laicistas, pasando
por prensa generalista de 14 países distintos. El Papa asombró a los
periodistas respondiendo, de pie, cada tema con claridad y cercanía…
Esta es la transcripción más
completa del diálogo tal como se ha publicado en “El Mundo” [sustituye a una
versión más breve del diario "El País" que ReL editó a las 14.30h,
hora española]
Buenas tardes. Muchas gracias. Estoy contento.
Ha sido un viaje hermoso. Espiritualmente me ha hecho bien. Estoy bastante
cansado, pero con el corazón alegre. Me ha hecho bien. Encontrarte la gente te
hace bien porque el Señor trabaja en cada uno de nosotros. Trabaja en el
corazón. La riqueza del Señor es tanta que siempre podemos recibir tantas cosas
hermosas de los otros. Esto me hace bien a mí. Como primer balance.
»Luego, la bondad y el
corazón del pueblo brasileño es grande. Es un pueblo amable, que ama la fiesta,
que en el sufrimiento siempre encuentra un camino para buscar el bien en alguna
parte. Esto hace bien. Un pueblo alegre. Un pueblo que ha sufrido tanto. Es
contagiosa la alegría de los brasileños. Tiene un gran corazón este pueblo.
»Luego, los organizadores,
tanto de nuestra parte como de los brasileños… me he sentido que estaba delante
de un ordenador. La encarnación del ordenador [señala a Gasbarri]. De verdad,
estaba todo cronometrado. Luego hemos tenido problemas con la hipótesis de la
seguridad. La seguridad por allí y por aquí. No ha habido ni un incidente en
todo Río de Janeiro en estos días.
»Todo era espontáneo. Con
menos seguridad yo he podido ir con la gente, abrazarles, saludarles, sin
coches blindados. La seguridad de fiarse de un pueblo. De verdad que siempre
hay el peligro de que haya un loco, de que haya un loco que haga algo. Pero
también está el Señor. Hacer un espacio blindado entre el obispo y el pueblo es
una locura. Prefiero esta locura, fuera, tener el riesgo de la otra locura, la
locura fuera. La cercanía nos hace bien a todos.
»Luego la organización de la
jornada, no esta precisa, todo, la parte artística, la parte religiosa, la
parte catequética, la parte litúrgica, ha sido bellísima. También ellos tienen
una capacidad de expresarse con el arte. Ayer, por ejemplo, han hecho cosas
bellísimas, bellísimas.
»Luego, Aparecida. Para mí
ha sido una experiencia religiosa fuerte. Recuerdo la V conferencia. Fui allí a
rezar, a rezar. Quería ir allí solo, un poco escondido, pero había una
muchedumbre impresionante y no era posible. Eso lo sabía antes de llegar. Hemos
rezado. No sé.
»Una cosa… El trabajo
vuestro ha sido, me dicen, yo no he leído diarios estos días ni he visto la
televisión, no he tenido tiempo, pero me dicen que ha sido un trabajo bueno,
bueno, bueno. Gracias. Gracias por la colaboración que vosotros habéis
ofrecido.
»Luego está el número de los
jóvenes. Hoy no puedo creerlo, pero hoy el gobernador hablaba de tres millones.
No puedo creérmelo, pero desde el altar, no sé si alguno de vosotros ha estado
en el altar, desde el altar hasta el final estaba toda la playa llena, hasta la
curva. Más de 4 kilómetros. Tantos jóvenes. Dicen, me ha dicho monseñor
Tempesta, que eran de 178 países. También el vicepresidente me ha dicho este
número. Eso es seguro. Es importante.
- Santidad, buenas noches.
En nombre de todos los compañeros le queremos agradecer estos días que nos ha
regalado en Río de Janeiro, el trabajo que ha hecho y el esfuerzo que le ha
supuesto. Y también, en nombre de todos los periodistas españoles, les queremos
agradecer las plegarias y los rezos por las víctimas del accidente ferroviario
de Santiago de Compostela. Muchísimas gracias. La primera pregunta no tiene
mucho que ver con el viaje, pero aprovechamos la ocasión de que nos da esta
posibilidad y quería preguntarle: Santidad, en estos cuatro meses de
pontificado hemos visto que ha creado varias comisiones para reformar la Curia
vaticana. Quisiera preguntare: ¿qué tipo de reforma tiene en mente? ¿Contempla
la posibilidad de suprimir el IOR, el llamado banco del Vaticano?
- Los pasos que fui dando en
estos cuatro meses y medio vienen de dos vertientes. El contenido de lo que
había que hacer, todo, viene de la vertiente de las congregaciones generales
que tuvimos los cardenales. Fueron cosas que los cardenales pedimos al que iba
a ser el nuevo Papa. Yo me acuerdo que pedía muchas cosas, pensando en
otro(risas) Pedíamos que había que hacer esto…
»Por ejemplo, en la comisión
de ocho cardenales, es importante tener una consulta outsider, no las consultas
que se tienen, sino outsider. Esto va en la línea, y aquí hago como una
abstracción, en la línea de la maduración de la relación entre sinodalidad y
primado. Estos ocho cardenales favorecen la sinodalidad. Ayudan a que los
diversos episcopados del mundo se vayan expresando en el mismo gobierno de la
Iglesia.
»Hay muchas propuestas que
se hicieron que aún no están puestas en práctica como la reforma de la
secretaría del sínodo, en la metodología, cómo la comisión postsinodal, que
tenga carácter permanente de consulta, cómo los consistorios cardenalicios con
temáticas no tanto formales como por ejemplo una canonización, sino con otras
temáticas, etcétera. La vertiente de los contenidos viene de ahí.
»La segunda vertiente es la
oportunidad. Te confieso que a mí no me costó, al mes de pontificado, armar la
comisión de los ochos cardenales.
»La parte económica pensaba
tratarla el año que viene, porque no es lo más importante que hay que tocar.
Sin embargo, la agenda se cambió debido a unas circunstancias que ustedes
conocen, que son de dominio público, y que aparecieron problemas y había que
enfrentarlos. El primero el problema del IOR: cómo encaminarlo, cómo
delinearlo, cómo reformularlo, cómo sanear lo que haya que sanear. Ahí está la
primera comisión de referencia.
»Ustedes conocer el
quirógrafo, sus integrantes, lo que se pide… Después tuvimos la reunión de la
comisión de los 15 cardenales que se ocupan de los aspectos económicos de la
Santa Sede. Son de todas partes del mundo. Y allí, preparando la reunión, se
vio la comisión de hacer una misma comisión de referencia para toda la economía
de la Santa Sede. Se tocó el problema económico fuera de agenda, pero estas
cosas suceden en el oficio de gobierno.Uno va por aquí pero le patean un golazo
de allá y lo tiene que atajar, ¿no es cierto? La vida es así y eso es lo lindo
de la vida.
»Respecto a la pregunta que
me hacía del IOR. Perdón estoy hablando en castellano (cambia al italiano) No
sé cómo terminará el IOR. Algunos dicen que tal vez es mejor que sea un banco,
otro que es mejor que sea un fondo de ayuda, otros dicen que hay que cerrarlo.
Se escuchan estas voces. Yo no sé, me fío del trabajo de las personas del IOR,
que están trabajando cone sto. también de la comisión. El presidente del IOR
continúa, el que había antes, mientras que el director y el vicedirector han
presentado su dimisión.
»No sé decirle cómo
terminará esta historia. Esto es también hermoso. Se busca, se encuentra. Somos
humanos. Debemos encontrar lo mejor, pero las características del IOR sea un
banco, un fondo o lo que sea, sus características deben ser transparencia y
honestidad. Debe ser así. Gracias.
- Santo Padre, mi pregunta
es tal vez indiscreta. Ha dado la vuelta al mundo la fotografía de cuando hemos
partido de usted, que sube la escalerilla del avión llevando un maletín negro.
Ha habido artículos en todo el mundo comentando esta novedad. Ha habido
hipótesis de qué contenía el maletín. ¿Por qué la ha llevado usted y no un
colaborador? ¿Nos puede decir que era dentro?
- No había dentro la llave
de la bomba atómica. La llevaba porque siempre lo he hecho. Cuando viajo la
llevo. Dentro llevo la cuchilla de afeitar, el breviario, la agenda, un libro
para leer. Llevo uno sobre Santa Teresita, de la que soy devoto. Siempre llevo
el maletín cuando viajo, es normal. Debemos ser normales. Es un poco extraño lo
que me dices que ha dado la vuelta al mundo esa foto. Debemos habituarnos a ser
normales. La normalidad de la vida
- Santidad, ¿por qué usted
pide tan insistentemente que se rece por usted? No es normal o habitual
escuchar tanto a un Papa que pide que recen por él.
-Yo siempre he pedido esto.
Cuando era sacerdote lo pedía pero no tan frecuentemente . He comenzado a
pedirlo con cierta frecuencia en el trabajo de obispo. Siento que si el Señor
no ayuda en este trabajo, para que el pueblo de Dios vaya hacia adelante, uno
no puede.
»Yo me siento de verdad con
tantos límites, con tantos problemas, también pecador. Vosotros lo sabéis. Debo
pedir esto, me viene de dentro. También a la Virgen le pido que rece por mí al
Señor. Es una costumbre que me viene de fuera, también de la necesidad que
tengo por mi trabajo. Siento que debo pedirlo. Es así.
- Santidad, en la búsqueda
de hacer estos cambios, usted dijo al grupo de América Latina que hay tantos
santos que trabajan en el Vaticano, pero también personas que son un poco menos
santas. ¿Ha encontrado resistencia a su deseo de cambiar las cosas en el
Vaticano? La segunda pregunta es: usted vive de un modo muy austero en Santa
Marta, ¿quiere que sus colaboradores, también los cardenales, sigan este
ejemplo y vivan en comunidad o es algo sólo para usted?
- Los cambios vienen también
de dos vertientes. Lo que los cardenales hemos pedido y lo que viene de mi
personalidad. Usted hablaba de que me he quedado en Santa Marta. Pero no podría
vivir solo en el palacio, no es lujoso. El apartamento pontificio no es tan
lujoso, es amplio y grande, pero no lujoso. Pero yo no puedo vivir solo o con
un pequeño grupito. Necesito a gente, encontrarme con la gente, hablar con la
gente.
»Por eso cuando los chicos
de las escuelas jesuitas me han preguntado que si era por austeridad o por
pobreza, les he dicho que no. Es por motivos psiquiátricos, porque
psicológicamente no puedo. Cada uno debe llevar adelante su vida con su modo de
vivir y de ser. Los cardenales que trabajan en la Curia no viven como ricos o
fastuosos. Viven en apartamentitos, son austeros los que conozco.
»Cada uno debe vivir como el
Señor le pide que viva. La austeridad , una austeridad general creo que es
necesaria para todos, para todos los que trabajamos en el servicio de la
Iglesia. Hay muchas tonalidades de austeridad, cada uno de buscar su camino.
»Respecto a los santos, es
verdad: hay santos en la curia. Cardenales, sacerdotes, obispos, monjas,
laicos… Es gente que reza, que trabaja mucho y que también va al encuentro de
los pobres. A escondidas. Yo sé de algunos que dan de comer a los pobres o que
en su tiempo libre acuden a hacer ministerio en una iglesia o en otra. Hay
santos en la curia. Aunque también hay alguno que no es tan santo. Y esos son
los que hacen más ruido.
»Ya sabéis que hace más
ruido un árbol que cae que un bosque que crece. Y me duelen esas cosas. Hay
algunos que dan escándalo. Tenemos este monseñor en prisión, creo que aún sigue
en prisión, y no ha ido a la cárcel porque se pareciera precisamente a la beata
Imelda… No era un santo. Son escándalos y hacen daño.
»Una cosa que nunca he dicho
antes y de la que me he dado cuenta: creo que la curia ha caído de nivel
respecto al que tenía en los tiempos de los viejos curiales, fiel, que hacía su
trabajo. Necesitamos esas personas. Creo que hay, pero no tantas como en una
época. El perfil del viejo curial, yo lo llamo así; tenemos que tener más de
esos.
»Sobre si encuentro
resistencia…: si hay resistencia por ahora yo no la he visto. Es verdad que no
he hecho tantas cosas. Lo que si he encontrado es ayuda y gente leal.
»Por ejemplo, a mi me gusta
cuando una persona me dice: ´Yo no estoy de acuerdo´, y esto lo he encontrado.
´Yo esto no lo veo, no estoy de acuerdo, yo se lo digo y luego haga lo que
quiera´: alguien que te dice eso es un verdadero colaborador, y eso lo he
encontrado. Pero esos que te dicen: “Ay, qué bonito, qué bonito, qué bonito”, y
luego dicen lo contrario en otra parte, todavía no me he dado cuenta. Quizás
hay alguno, pero no me he dado cuenta de estas resistencias. En cuatro meses no
se pueden encontrar muchas.
- La sociedad brasileña ha
cambiado, los jóvenes han cambiado. Usted no ha hablado sobre el aborto ni
sobre el matrimonio ente personas del mismo sexo. En Brasil se ha aprobado una
ley que amplía el derecho al aborto y otra que contempla los matrimonios entre
personas del mismo sexo. ¿Por qué no ha hablado sobre eso?
- La Iglesia se ha expresado
ya perfectamente sobre eso, no era necesario volver sobre eso, como tampoco
hablé sobre la estafa, la mentira u otras cosas sobre las cuales la Iglesia
tiene una doctrina clara. No era necesario hablar de eso, sino de las cosas
positivas que abren camino a los chicos. Además los jóvenes saben perfectamente
cuál es la postura de la Iglesia.
- ¿Pero cuál es su postura
en esos temas?
- La de la Iglesia, soy hijo de la Iglesia.
- Desde el 13 de marzo usted
se presenta como obispo de Roma con una enorme y fortísima insistencia. Nos
gustaría saber el sentido profundo de esta insistencia, si tal vez más que la
colegialidad está relacionado con el ecumenismo, con el ser primus inter paris…
- En esto no se debe ir más
allá de lo que se dice. El Papa es obispo, es obispo de Roma . Y porque es
obispo de Roma es sucesor de Pedro, vicario de Cristo. Son otros títulos, pero
el primer título es obispo de Roma y de ahí viene todo. Pensar que esto quiere
decir ser primus inter paris no, eso no, no es consecuencia de esto. Es
simplemente que es el primer título del Papa. Ha hablado de ecumenismo. Creo
que esto favorece un poco el ecumenismo, pero sólo eso.
- Una pregunta sobre sus
sentimientos. Hace unas semanas, a un niño que le preguntó cómo se sentía y si
deseaba ser Papa, le dijo que había que estar loco para ello. Después de su
primera experiencia multitudinaria como han sido estos días en Río, me pregunto
si nos puede contar como se siente siendo Papa, si es un trabajo duro, si es
feliz siéndolo y si de alguna manera ha acrecentado su fe o si por el contrario
ha tenido alguna duda…
- Hacer el trabajo de obispo
es una cosa bonita, es bonito. El problema es cuando uno busca ese trabajo, eso
ya no es tan bonito, eso no es del Señor. Pero cuando el Señor llama a un
sacerdote a convertirse en obispo eso es bonito. Existe siempre el peligro de
creerse un poco superior a los otros, no como los demás, un poco príncipe…. Son
peligros y pecados. Pero el trabajo de obispo es bonito, es ayudar a los
hermanos a avanzar.
»El obispo delante de los
fieles para señalar el camino, el obispo en medio de los fieles para ayudar a
la comunión, el obispo detrás de los fieles porque los fieles con frecuencia
tienen el olfato de la calle. Me preguntaba si me gusta…. Sí, me gusta ser
obispo. En Buenos Aires he sido muy feliz. He sido feliz, el Señor me ha
asistido en eso. Como obispo he sido feliz, como sacerdote he sido feliz. En
ese sentido me gusta.
- ¿Y ser Papa le gusta?
- Si, también. Cuando el
Señor te pone ahí, si tú haces lo que el Señor te pide eres feliz. Eso es lo
que siento.
- Le hemos visto estos días
lleno de energía, incluso por la noche tarde, y le vemos ahora que está
tranquilamente de pie mientras el avión se mueve muchísimo. Se habla mucho de próximos viajes, se habla de Jerusalén, de Argentina… ¿Tiene ya un calendario
definido para el proximo año?
- Definido, definido no hay nada. Pero puedo
hablar de cosas que estamos pensando. Definido 22 de septiembre Cagliari.
Después, el 4 de octubre, Asís. También tengo en mente, dentro de Italia, ir un
día a ver a mi familia. Cogerme un avión por la mañana y volver en otro por la
noche, mis familiares, pobrecillos, me llaman, tenemos una buena relación.
»Fuera de Italia el
patriarca Bartolomeo I quiere hacer un encuentro para conmemorar los 50 años
del encuentro entre Atenágoras y Pablo VI en Jerusalén. El Gobierno israelí nos
ha hecho una invitación especial para ir a Jerusalén, el Gobierno de la
Autoridad Palestina creo que lo mismo. Esto se está pensando, aún no se sabe si
se hará o no se hará.
»En América Latina creo que
no hay posibilidad de volver, porque el Papa latinoamericano, que acaba de
hacer el primer viaje a Latinoamérica…… Adiós. Debemos sperar un poco.
»Creo que se puede ir a
Asia, pero está todo en el aire. He recibido invitaciones para ir a Sri Lanka y
a Filipinas. A Asia se debe ir. El Papa Benedicto XVI no ha tenido tiempo de ir
a Asia, y es importante. Fue a Australia, Europa, América, pero no a Asia.
»Ir a Argentina yo creo que
se puede esperar un poco, porque yo creo que todos estos viajes de los que le
he hablado tienen una cierta prioridad. Yo quería ir a Constantinopla el 30 de
septiembre para visitar a Bartolomeo I pero no es posible. No es posible por mi
agenda. Si podemos el encuentro lo haremos en Jerusalén.
- Cuando se ha reunido con
los jóvenes argentinos, un poco en broma y un poco en serio les ha dicho que a
veces se sentí enjaulado. ¿A qué se refería exactamente?
- ¿Usted sabe la de veces
que he tenido ganas de pasear por las calles de Roma? Porque a mi me gusta
andar por las calles, me gustaba tanto y en ese sentido me siento un poco
enjaulado. Pero debo decir que los de la Gendarmería vaticana son buenos, son
realmente buenos y yo les estoy agradecido. Ahora me dejan hacer algunas
cuantas cosas más, pero es su deber garantizar la seguridad.
»Enjaulado en ese sentido,
de que a mi me gusta andar por la calle, pero entiendo que no es posible, lo
entiendo. Lo dije en ese sentido. Porque, como decimos en Buenos Aires, yo era
un sacerdote callejero. (Preguntaba por el tiempo porque deben servir la cena…
¿Tenéis hambre?)
.- En Brasil la Iglesia
católica está perdiendo fieles. ¿El movimiento Renovación Carismática es una
posibilidad de evitar que los fieles se vayan a iglesias pentecostales?
-Es cierto lo que usted dice
de la baja de fieles. Es cierto. Hemos hablado con los obispos brasileños del
problema en una reunión que hemos tenido ayer. Usted preguntaba sobre el
movimiento de la Renovación Carismática. Pero les digo algo, a fines del 70,
inicios 80, yo no los podía ver. Una vez, hablando de ellos, había dicho esta frase:
«estos confunden una celebración litúrgica con una escola de samba». ¡Eso había
dicho! Me arrepentí.
»Después conocí mejor, es
verdad que el movimiento tiene buenos asesores y ha ido en un buen camino.
Ahora creo que este movimiento hace mucho bien a la Iglesia, vive en la
Iglesia. En Buenos Aires me reunía a menudo y una vez por año hacía una misa
con todos ellos en la Catedral. Pero los he favorecido, me convertí, he visto
el bien que hacían. Porque en este momento de la Iglesia y amplío un poco la respuesta,
creo que los movimientos son necesarios.
»Los movimientos son una
gracia del Espíritu. ¿Pero como se puede sostener un movimiento que es tan
libre? ¡Es que la Iglesia es libre! El Espíritu Santo hace lo que quiere,
después él hace el trabajo de la armonía. Pero creo que los movimientos son una
gracia, esos movimientos que tienen el Espíritu de la Iglesia. Por eso creo que
el movimiento deRenovación Carismática no sólo sirve para evitar que algunos
pasen a los pentecostales, sino que sirven a la Iglesia misma, que se renueva.
Cada uno busca el movimiento según su carisma, donde lo lleva el Espíritu.
- ¿Está cansado?
- No estoy casado, yo estoy soltero. (risas)
- Usted dijo que la Iglesia
sin la mujer pierde fecundidad. ¿Qué medidas concretas tomará por alcanzar
esto, una mujer jefe dicasterio? Y una pregunta técnica: ¿en el avión pidió un
acondicionamiento especial?
- Empezamos por lo último:
este avión no tiene ningún acondicionamiento especial. Yo estoy adelante, tengo
un buen asiento, común. Yo hice escribir una carta e hice hacer un llamado
telefónico para decir que yo no quería acondicionamientos especiales. ¿Está
claro?
»Segundo, la mujer: una
Iglesia sin mujeres es como el Colegio Apostólico sin María. El rol de la mujer
en la Iglesia no es sólo la maternidad, la madre de familia, sino que es más
fuerte, es el icono de la Virgen, de la Madonna, esa que ayuda a crecer a la
Iglesia.
»Piensen que la Virgen es
más importante que los apóstoles. La Iglesia es femenina, es esposa, es madre.
El rol de la mujer en la Iglesia no es sólo el de mamá, que trabaja, que me da…
es otra cosa. Los papas, Pablo VI escribió una cosa lindísima sobre las
mujeres, pero creo que debemos ir más adelante en la explicitación de este rol
y carisma de la mujer en la Iglesia.
»No se puede entender una
Iglesia sin mujeres, pero mujeres activas en la Iglesia, con su perfil, que
llevan adelante. Yo pienso, un ejemplo que no tiene nada que ver con la
Iglesia, pero es un ejemplo histórico en América Latina: Paraguay. Para mí la
mujer del Paraguay es la mujer más gloriosa de América latina. quedaron después
de la guerra OCHO mujeres por hombre. Y estas mujeres hicieron una elección
difícil: la detener hijos para salvar la patria, la cultura, la fe y la lengua.
»En la Iglesia hay que
pensar en la mujer en esta perspectiva de elecciones arriesgadas, pero como
mujer, hay que explicitar. Creo que aún no hemos hecho aún una profunda
teología en la Iglesia. Sólo un poco de eso, un poco de aquello, lee la
lectura, mujeres monaguillo, es la presidenta de Cáritas… Pero hay más, hay que
hacer una profunda Teología de la mujer. Esto es lo que pienso.
- Santidad, buenas noches,
queríamos saber cuál es su relación de trabajo, no tanto amistosa, de
colaboración, con Benedicto XVI. No ha habido antes una circunstancia así y si
tiene contactos frecuentes y si lo está ayudando en la carga.
- La última vez que hubo dos
papas o tres papas no se hablaban entre ellos, se estaban peleando a ver quién
era el verdadero. Tres llegaron a haber durante el Cisma de Occidente. Hay algo
que califica mi relación con Benedicto: yo lo quiero mucho. Siempre lo quise
mucho, para mí es un hombre de Dios, es un hombre humilde, que reza. Yo fui muy
feliz cuando fue electo Papa.
»También cuando él renunció
para mí fue un ejemplo de un grande, un hombre de Dios, un hombre de oración.
Él ahora vive en el Vaticano y algunos me dicen “pero cómo se puede hacer esto,
dos papas en el Vaticano, pero no te molesta, él no te hace la revolución en
contra?”. Todas las cosas que dicen, no?
»Pero yo encontré una frase
para esto: es como tener al abuelo en casa, pero el abuelo sabio, en una
familia el abuelo está en casa, es venerado, es amado, es escuchado. El es un
hombre de una prudencia, no se mete. Yo lo dije muchas veces: “Santidad, haga
su vida, venga con nosotros”. Él vino para la inauguración de la estatua de San
Miguel…. Para mí, esa frase dice todo: es como tener el abuelo en casa, es mi
papá.
»Si yo tuviera una
dificultad o tengo algo que no he entendido, puedo llamarlo. Y cuando fui para
hablar de ese problema grande de Vatileaks él me dijo todo con una simplicidad.
No sé si saben cuando nos habló en el discurso de despedida, el 28 de febrero,
entre ustedes está el próximo Papa y yo prometo obediencia. Esto es grande, es
un grande.
- Santo Padre buenas noches,
gracias por haber traido tanta alegria para Brasil y gracias por responder
preguntas. Quisiera saber porque usted ayer dijo a los obispos brasileños sobre
la participación de las mujeres en la Iglesia. ¿Cómo debe ser participación de
las mujeres en la Iglesia? Qué piensa de ordenación de las mujeres?
- Como dije, sobre la
participación de las mujeres en la Iglesia no nos podemos cerrar a que hagan
las mujeres monaguillo, a la presidenta de Cáritas, a la catequista, tiene que
haber algo más, con lo que dije de la Teología de la Mujeres.
»En cuanto a la ordenación
de las mujeres la Iglesia ha hablado y dice no. Lo ha dicho Juan Pablo II, pero
con una formulación definitiva. Esa puerta está cerrada. Pero sobre esto quiero
decirles algo: la Virgen María era más importante que los apóstoles y que los
obispos y que los diáconos y los sacerdotes.
»La mujer en la Iglesia es
más importante que los obispos y que los curas. ¿Cómo? Esto es lo que debemos
tratar de explicitar mejor. Creo que falta una explicación teológica sobre
esto.
- Santo Padre, en este viaje
usted ha hablado más de una vez de la misericordia. En cuanto al acceso de los
sacramentos de los divorciados vueltos a casar, ¿existe la posibilidad de que
algo cambie en la disciplina de la Iglesia y que estos sacramentos sean una
ocasión de acercar a estas personas y ni una barrera?
- Este es un tema que se
pregunta siempre. La misericordia es más grande de los casos de que usted
habla. Creo que este cambio de época y también tantos problemas de la Iglesia
como los testimonios de algunos sacerdotes no buenos, de corrupción de la
Iglesia, también el problema del clericalismo, ha dejado muchos heridos.
»Y la Iglesia es madre, debe
ir a curar a los heridos con misericordia. Pero si el Señor no se cansa de
perdonar, nosotros no tenemos otra elección que ésa. Primero de todo, curar los
heridos. La Iglesia es mamá. Debe ir en este camino de la misericordia,
encontrar una misericordia para todos.
»Pienso que cuando el hijo
pródigo volvió a casa, el papá no le dijo ´¿quién sos? ¿qué hiciste con el
dinero´. No, hizo una fiesta. Quizás luego, cuando el hijo quiso hablar, habló.
Pero no sólo esperó, fue a encontrarlo. Esto es misericordia, esto es kairos.
»Esta primera intuición la
tuvo Juan Pablo II, cuando él comenzó con Faustina Kowalska, la divina
Misericordia, había intuido que era una necesidad de este tiempo.
»En cuanto el problema de la
comunión a las personas en segunda unión -porque los divorciados sí pueden
hacer la comunión-, creo que esto es necesario mirarlo en la totalidad de la
pastoral matrimonial. Esto es un problema.
»Pero abro un paréntesis:
los ortodoxos tienen una praxis diferente, ellos siguen la teología de la
economía, hacen una segunda posibilidad y cierro paréntesis. Creo que este
problema hay que estudiarlo en el marco de la pastoral matrimonial. Y por eso
uno de los temas a consultar con estos 8 del consejo de cardenales, que nos
reuniremos el 1, 2, 3 de octubre, es cómo seguir adelante en la pastoral
matrimonial.
»Y otra segunda cosa, estuvo
conmigo hace pocos días el secretario del sínodo de obispos, para el tema del
próximo sínodo, es un tema antropológico, pero hablando y hablando vimos que
este tema antropológico hay que tratarlo en la pastoral matrimonial profundo.
Estamos en camino hacia una pastoral matrimonial profunda, es un problema y hay
tantos problemas.
»Les digo una: mi antecesor,
el cardenal Quarracino decía que la mitad de los matrimonios eran nulos porque
se casan sin madurez, se casan sin darse cuenta de que es por toda la vida,
quizás se casan por motivos sociales… y esto entra en la pastoral matrimonial.
»Y también el problema
judicial de la nulidad de matrimonios también eso debemos revisar porque los
tribunales eclesiásticos no bastan para eso. Es complejo el problema de la
pastoral matrimonial. Gracias.
- Buenas noches Santo Padre,
quisiera saber si usted desde cuando es Papa todavía se siente jesuita.
- Es una pregunta teológica
porque los jesuitas hacen votos de obediencia al Papa. Pero si el Papa es
jesuita, quizás tiene que hacer voto de obediencia al Padre General de los
Jesuitas (risas), no sé cómo se soluciona esto.
»Yo me siento jesuita en mi
espiritualidad, en la espiritualidad de los ejercicios, en la espiritualidad
que tengo en el corazón. Tanto me siento jesuita que en tres días iré a
festejar con los jesuitas en la Iglesia de San Ignacio , haré una misa a la mañana,
no he cambiado espiritualidad, sigo pensando como jesuita, no hipócritamente,
pero pienso como jesuita.
- A los cuatro meses de su
pontificado, ¿nos puede hacer un pequeño resumen? ¿Qué ha sido lo mejor, lo
peor y qué le ha sorprendido más en este periodo?
- De verdad que no sé cómo
responder a esta pregunta. Cosas malas no ha habido. Cosas buenas sí. Por
ejemplo el encuentro con los obispos italianos. Ha sido muy bonito.
»Una cosa dolorosa, que me
ha golpeado el corazón, fue la visita a Lampedusa. Cuando llegan estas barcas,
los dejan a algunas millas de distancia de la costa y ellos tienen que llegar
solos. Ha sido doloroso porque pienso que estas personas son víctimas del
sistema socioeconómico mundial.
»Pero la cosa peor [tono de
broma] fue una ciática, de verdad, la tuve en el primer mes. Fue dolorosísimo.
No se la deseo a ninguno. He encontrado muchas personas en el Vaticano. Pero
buenas, buenas, buenas.
- En nombre de los 50.000
argentinos que me encontré y me decían vas a viajar con el Papa preguntarle
cuándo va a viajar pero ya dijo que no va a viajar, entonces le voy a hacer una
pregunta más difícil. ¿Se asustó cuando vio el informe Vatileaks?
- No. Les voy a contar una
anécdota sobre el informe Vatileaks. Cuando fui a ver al papa Benedicto,
después de rezar en la capilla nos reunimos en el estudio y había una caja
grande y un sobre. Benedicto me dijo: en esta caja grande están todas las
declaraciones que han prestado los testigos. Y el resumen y las conclusiones
finales están en este sobre. Y aquí se dice tal, tal, tal.… Lo tenía todo en la
cabeza. Pero no, no me he asustado. Es un problema grande, pero no me he
asustado.
-Dos cosas. La primera,
¿tiene la esperanza de que este viaje sirva para detener la pérdida de fieles
que en Brasil ha sido muy fuerte? ¿Cree que su viaje puede contribuir a que la
gente vuelva a la Iglesia? La segunda es más familiar: a usted le gustaba mucho
la Argentina y llevaba muy en el corazón a Buenos Aires. Los argentinos se
preguntan si usted no extraña ir en colectivo, andar por la calle…
- Un viaje papal siempre
hace bien, pero no solo por la presencia del Papa, pero esta Jornada de la
Juventud se han movilizado muchos jóvenes y ellos harán mucho bien a la
Iglesia. Creo que esto será positivo pero no solo por el viaje, sino sobre todo
por la jornada. Ha sido un evento maravilloso. Y de Buenos Aires, sí. Buenos
Aires me falta. Pero es una falta serena. Yo creo que usted conoce mejor con el
libro que ha escrito…
- Gracias por haber
mantenido la promesa de mantener las preguntas a la vuelta. La pregunta: usted
va a canonizar a dos grandes papas, a Juan XXIII y a Juan Pablo II, quería
saber cuál es según usted el modelo de santidad del uno y del otro y el impacto
que han tenido en la Iglesia y en usted.
- Juan XXIII es un poco la figura del cura de
pueblo. El cura que ama a cada uno de sus fieles y sabe cuidar a sus fieles. Y
esto lo ha hecho como arzobispo, como nuncio…… Es un cura de pueblo bueno, y
con un sentido del humor muy grande y una gran santidad.
»Cuando era nuncio, algunos
no lo querían mucho en el Vaticano y cuando llegaba a llevar cosas o a pedir
alguna cosa en las oficinas, lo hacían esperar. Nunca se quejaba. Rezaba el
rosario, leía el breviario… Era un hombre humilde. Y también alguien que se
preocupaba por los pobres.
»Una vez, el cardenal
Casaroli volvió de una misión creo que en Turquía o en la antigua
Checoslovaquia y fue a verlo para informarle de la misión, en aquellos tiempos
de la diplomacia de pequeños pasos. Cuando Casaroli se iba, lo paró y le dijo:
excelencia, una pregunta: ¿usted continua yendo a visitar a aquellos jóvenes
presos la cárcel de menores de Casal del Marmo? El cardenal le dijo que sí y
Juan XXIII le pidió: no los abandone nunca. Era un grande. Un hombre que se
dejaba guiar por el Señor.
»Y Juan Pablo II fue un gran
visionario de la Iglesia. Un hombre que ha llevado el Evangelio a todos. Es un
san Pablo. Un grande. Hacer la ceremonia de canonización juntas es un mensaje a
la Iglesia: estos dos son buenos.
»Y también siguen su curso
las causas de Pablo VI y del papa Luciani. Quería decir que la fecha de
canonización yo pensaba en diciembre, pero hay un gran problema: los pobres que
tienen que venir de Polonia. Porque los que tienen dinero pueden venir en
avión, pero para los pobres que tengan que venir en autobús el viaje en
diciembre es muy duro. Creo que habrá que repensar la fecha. Yo he hablado con
el cardenal X y hemos visto dos posibilidades, o Cristo Rey de este año o el
domingo de la Misericordia del próximo año. Creo que es poco tiempo el Cristo
Rey de este año. No sé, debo hablar otra vez con el cardenal X sobre esto.
- Quiero hacerle una
pregunta un poco delicada. La historia de monseñor Ricca ha dado la vuelta al
mundo, quería saber como va afrontar este asunto y todo lo relacionado con el
lobby gay en el Vaticano.
- Con respecto a monseñor
Ricca, he hecho lo que el derecho canónico manda hacer, que es la investigación
previa. Y esta investigación no dice nada de lo que se ha publicado. No hemos
encontrado nada. Pero yo querría añadir una cosa sobre esto.
»Yo pienso que tantas veces
en la Iglesia, con relación a este caso y a otros casos, se va a buscar los
pecados de juventud, por ejemplo. Y se publican. Pero si una persona –laica,
cura, o monja— comete un pecado y luego se arrepiente, el Señor la perdona. Y
cuando el Señor perdona, olvida. Y esto para nuestra vida es importante. Cuando
confesamos, el señor perdona y olvida.
»Y nosotros no tenemos
derecho a no olvidar. Porque corremos el riesgo de que el Señor no se olvide de
lo nuestro. Es un peligro. Lo importante es hacer una teología del pecado.
Muchas veces pienso en San Pedro. Hizo de los peores pecados, renegar de
Cristo. Y con ese pecado lo hicieron Papa.
»Y respondiendo a su otra
pregunta concreta, hemos hecho la investigación previa y no hemos encontrado nada.
»Luego usted hablaba del
lobby gay. Se escribe mucho del lobby gay. Todavía no me encontrado con ninguno
que me dé el carné de identidad en el Vaticano donde lo diga. Dicen que los
hay. Cuando uno se encuentra con una persona así, debe distinguir entre el
hecho de ser gay del hecho de hacer lobby, porque ningún lobby es bueno. Si una
persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para
criticarlo? El catecismo de la Iglesia católica lo explica de forma muy bella
esto. Dice que no se deben marginar a estas personas por eso. Hay que
integrarlas en la sociedad. El problema no estener esta tendencia.
»Debemos ser hermanos. El
problema es hacer un lobby. De esta tendencia o lobby de los avaros, de los
políticos, de los masones... Tantos lobbys. Este el problema más grande. Le
agradezco tanto que me haya hecho esta pregunta. Gracias a todos.

