HOY, EL RETO DEL AMOR ES QUE, SI TE FALTA LA PAZ O TE CUESTA ENCONTRAR A JESÚS, TE DETENGAS UN MOMENTO ANTE ÉL

Poner palabras

Dominicas de Lerma

Hola, buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.

Ayer por la tarde tuvimos exposición del Santísimo. Era el último día de los Ejercicios y miraba a Jesús, allí sobre el altar, mientras me preguntaba: «¿Qué me pasa? ¿Por qué, después de todo, ahora no siento tu presencia con tanta fuerza? Es como si nada hubiera ocurrido durante estos días».

Al principio pensé que quizá Jesús me estaba preparando para la vuelta: una pincelada de realidad. Pero seguí hablando con Él y, poco a poco, me fue mostrando algunas cosas que habían ido ocurriendo.

Primero, rebatí a una hermana porque quería tener razón, y no me quedé en paz. Seguí adelante. Después, mi prisa atropelló a otra hermana, que iba más despacio, y la hice sentir mal. Más tarde, le dije algo a otra y no reparé el daño pidiéndole perdón. Así, una cosa fue sumándose a otra.

A medida que ponía nombre a todo aquello, mi corazón volvía a latir: volvía a encontrarse con Él. No porque Jesús hubiera estado ausente, ni porque yo tuviera que llegar a la oración con todo resuelto, sino porque hablarle con verdad me ayudaba a abrirle el corazón. La oración también es dejarse mirar por Él y permitir que su amor nos mueva a amar.

Y es que entre la vida y la oración no hay ruptura: ambas se necesitan. En la vida encontramos a Jesús en nuestros hermanos; en la oración recibimos su mirada y su gracia para salir a su encuentro. Para vivir esa unión, podemos poner a sus pies aquello que nos aparta del amor: reconocer con sinceridad lo ocurrido, llamarlo por su nombre; recibir su perdón, gracia y misericordia en el sacramento de la confesión.

Pregúntate con sinceridad si has cerrado el corazón, si te ha herido el orgullo o si necesitas pedir perdón. No te desanimes si no sientes su presencia con intensidad: la oración no depende solo de lo que sentimos. Pero no dejes que el corazón se cierre al amor.

Hoy, el reto del amor es que, si te falta la paz o te cuesta encontrar a Jesús, te detengas un momento ante Él. ¿Hay algo que ocupe tu corazón que no deje entrar el Amor?

VIVE DE CRISTO

¡Feliz día!

27 septiembre 2026

Fuente: Dominicas de Lerma