En la audiencia general, León XIV se dirigió en español a las víctimas y heridos del terremoto de magnitud 7,4, que causó cientos de muertos y cuantiosos daños materiales
Damnificados por el terremoto en Pereira, Colombia (JUAN DAVID DUQUE)
A través de
la Limosnería apostólica, con el prefecto en contacto inmediato con la
Nunciatura y la Conferencia Episcopal, el Pontífice envió una donación urgente
a las diócesis afectadas.
En medio de los
escombros y el polvo de Colombia, devastada por el violento terremoto de
magnitud 7.4 que sacudió la parte occidental del país, se manifiesta la
cercanía del Papa León XIV. Una cercanía que expresó verbalmente en las
palabras que pronunció en la audiencia general de esta mañana, 12 de agosto,
reiterando sus condolencias y oraciones por las víctimas, los heridos, los
rescatistas y por toda la población en este momento de dolor. Una cercanía que
también se materializó con una asignación inicial urgente de fondos enviada por
el Pontífice a través del Dicasterio para el Servicio de la Caridad -
Limosnería apostólica para las diócesis afectadas por el terremoto, gracias al
contacto constante del prefecto, el arzobispo Luis Marín de San Martín, con la
Nunciatura y la Conferencia Episcopal local.
El llamamiento
del Papa
Ayer, mientras
Protección Civil y otros organismos de ayuda realizaban labores de rescate
entre los escombros de edificios e iglesias y ofrecían estimaciones iniciales
del número de fallecidos (más de 250, según las últimas cifras), el Papa envió
un telegrama expresando su pesar y cercanía a todo el país. Hoy, al finalizar
su saludo a los fieles españoles tras la catequesis de la audiencia del
miércoles, reiteró su cercanía a «nuestros hermanos y hermanas colombianos que
sufrieron las consecuencias del reciente terremoto, que causó numerosos
fallecidos y heridos, así como cuantiosos daños materiales».
Mientras ruega
al Señor "por el eterno descanso de los difuntos", León XIV también
aseguró sus oraciones por las familias de los fallecidos y por quienes
"han sido golpeados por esta tragedia.". "Expreso mi
gratitud" - añadió - "a todos los que trabajan en las operaciones de
rescate y en la asistencia a las víctimas".
Primeros
auxilios de emergencia
Al igual que en
Venezuela, país también afectado por un fuerte terremoto en junio, el Papa
envió de inmediato ayuda económica inicial a Colombia, como muestra concreta de
su cercanía en este momento de emergencia. La suma de 100.000 euros se destina
directamente al Secretariado Nacional de Pastoral Social-Cáritas Colombiana
della Conferenza Episcopale que funciona como centro de coordinación para la
recaudación y distribución de la ayuda, con el fin de brindar asistencia
solidaria a las diócesis afectadas.
El monto fue
acordado con los beneficiarios y constituye una donación inicial para atender
las emergencias más urgentes. Se proporcionará asistencia concreta adicional
según se identifiquen las necesidades y se comuniquen oportunamente al Dicasterio.
La atención
constante de la Limosnería
En efecto, el
diálogo, iniciado desde las primeras horas, se ha mantenido entre el Limosnero,
monseñor Marín de San Martín y el Presidente del Episcopado Colombiano, monseñor
Francisco Javier Múnera Correa, Arzobispo de Cartagena, quien le ha informado
de la situación en las zonas afectadas, y con la Nunciatura, a través de su
secretario, Monseñor In Je Hwang.
Asimismo, se
está preparando un informe que detallará las necesidades urgentes al Dicasterio
para el Servicio de la Caridad, que reafirma su papel como «brazo» del Papa
extendido donde sea necesario. «Es la Iglesia como familia de Dios», afirma el
prefecto, «una Iglesia atenta al sufrimiento y a las necesidades, que responde
con fraternidad y eficacia».
Salvatore
Cernuzio
Ciudad del
Vaticano
Fuente: Vatican News