La fe nos asegura que Jesús Sacramentado no es solo una hostia sino Dios que se ha "revestido" de pan, por eso hay que adorar al Señor de manera correcta
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Entrar a una
iglesia significa tener un encuentro personal con el Señor, y si nos dirigimos
al sagrario, estaremos frente a frente con Jesús
Sacramentado, a quien vamos a adorar por ser Dios. Sin embargo, hay
personas que desconocen qué deben hacer cuando está expuesto o participan en
Misa, por eso, exponemos cuatro maneras efectivas de adorarlo correctamente.
1. Ponte de
rodillas
Tratándose de
Dios, no hay mejor postura de adoración que
ponerse de rodillas. Esto significa que nos entregamos por completo al Señor, a
quien reconocemos como nuestro Rey y Salvador, el Creador de todo lo que
existe.
Por eso, ya sea
en el momento de la consagración - cuando el sacerdote elevará el pan y el vino
para que se conviertan en el cuerpo y la sangre de Cristo - o cuando está
expuesto el Santísimo, debemos estar arrodillados.
La única
excepción será para los enfermos y personas de edad muy avanzada.
2. Guarda
silencio
De igual modo,
entrar a una iglesia significa que pasaremos un tiempo en oración con
el Señor Jesús. Si vamos acompañados, cada persona debe dirigir sus palabras a
Dios, evitando entablar conversaciones que mas bien pueden desarrollarse frente
a una taza de café.
Además, por
respeto a las demás personas, hay que mantenernos en silencio. No puede haber
recogimiento interior si estamos escuchando pláticas ajenas al lugar en el que
estamos.
Adoremos al
Señor en silencio y dejemos que sus palabras penetren en nuestro corazón.
3. Haz una
reverencia
Durante la
santa Misa, lo ideal es mantenernos en nuestro lugar y participar en todo.
Pero, si por algún motivo tenemos que atravesar frente al altar, deberemos
hacer una reverencia por respeto al sacrificio del Señor que se está realizando
ahí.
De igual
manera, cuando no haya Misa se hace reverencia, pero si en el fondo está el
sagrario, debemos hacer una genuflexión, es decir, poner la rodilla derecha sobre el
piso, sosteniendo el cuerpo con la izquierda - o al revés, si se trata de una
persona zurda -.
Recordemos que
Jesús está presente y merece esas muestras de respeto.
4. Comulga
sin pecado mortal
La máxima forma
de mostrar adoración al Señor Sacramentado se la daremos al momento de
comulgar. No solamente por nuestra actitud externa, sino, sobre todo, con
nuestra disposición interior porque nos uniremos a Él en el sublime acto de
consumir su cuerpo y su sangre.
Por eso, no te
acerques a comulgar si tienes conciencia de pecado mortal. Evítalo y busca con
prontitud la confesión. Hasta entonces, puedes hacer una comunión espiritual.
Recuerda que no
hay nadie más grande que Dios, por eso, practica la adoración al Señor en todo
momento, pero en especial, dentro de la iglesia.
Mónica Muñoz
Fuente: Aleteia
