PAROLIN A LOS JÓVENES: APRENDAN DE SUS FRACASOS Y COMPROMÉTANSE CON LA POLÍTICA

Deben sentir la política como una herramienta eficaz para cambiar el mundo y algo en lo que invertir sus esfuerzos

25 aniversario del Observatorio para el pensamiento independiente. 

El Secretario de Estado vaticano, invitado a un encuentro en el Auditorio Antonianum de Roma por el Osservatorio for independent thinking responde a las preguntas de algunos estudiantes, reiterando la atención de la Iglesia sobre los peligros de la IA y subrayando la responsabilidad de la prensa en la «formación» de la opinión pública.

Desde la inteligencia artificial hasta la calidad y la responsabilidad de la prensa, desde el impacto de los fracasos en la vida de los jóvenes hasta la forma de llevar la paz al mundo. Estos son los temas que abordó el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado de la Santa Sede, quien el 21 de enero, en el Auditorio Antonianum de Roma, pudo dialogar con unos 700 estudiantes italianos de escuelas secundarias, presentes en representación de todos sus compañeros que participan en los proyectos promovidos por el Observatorio para el pensamiento independiente. El encuentro, titulado «Un diálogo internacional para conectar a los jóvenes con el futuro», se organizó como evento de clausura de las celebraciones del 25º aniversario de la fundación del Observatorio.

La inteligencia artificial al servicio del hombre

Espacio para muchas preguntas, profundas y bien formuladas, en una hora y media de diálogo. La primera, formulada por Matteo Turato, de 18 años, estudiante de Gemona del Friuli, sobre la inteligencia artificial, que el cardenal Parolin define como un tema «de gran actualidad». Es un tema, responde el cardenal, «que también ocupa y preocupa a la Iglesia y sobre el que estamos tratando de reflexionar. Nos gustaría crear un grupo de expertos de la Santa Sede. La contribución de la Iglesia es un enfoque ético: que la IA esté al servicio de la dignidad humana y no se convierta en un peligro».

Una prensa que forme e informe

Luego, la «desinformación rampante» y la responsabilidad de los medios de comunicación. «Los medios de comunicación —explica el cardenal respondiendo a una estudiante de 18 años, también de Gemona, Alice Pia Ziraldo— tienen una gran responsabilidad: no deberían limitarse a informar, sino también tener una visión y una preocupación por la formación de las personas. Y, además, evitar la demonización de los demás y ayudar a comprender su forma de pensar».

Los errores, maestros de vida

Arianna, de Grosseto, en comparación con sus compañeros, se centra en temas más existenciales y pregunta por el impacto que los fracasos pueden tener en los jóvenes. «El fracaso forma parte de la vida —argumenta el cardenal—, por lo que es importante que los jóvenes tengan en cuenta que la vida también está hecha de estos momentos dolorosos. Quizás también dependa de la sociedad, que exige mucho a los jóvenes, que luego no se sienten a la altura de sus cometidos. Esto se ha convertido hoy en día en un gran problema». A continuación, el cardenal desvela el secreto del enfoque adecuado en casos de fracaso: «El fracaso es una oportunidad para aprender de la vida. Podemos aprender de los fracasos y comprender el porqué de nuestros fracasos», concluye.

Comprometerse con la política da sus frutos

A continuación, llega una pregunta cargada de ansiedad y sentido: la formula Giacomo D'Elia, un joven estudiante de un instituto de Castellammare di Stabia, que se dice preocupado por los numerosos conflictos mundiales y recibe una respuesta sorprendente del secretario de Estado del Vaticano. «Jóvenes, comprométanse con la política —exhorta el cardenal—, no la consideren como algo que hay que rechazar, sino como una herramienta para ponerse al servicio de la comunidad internacional. Deben sentir la política como una herramienta eficaz para cambiar el mundo y algo en lo que invertir sus esfuerzos».

Las mediaciones de paz de la Santa Sede

Por último, una pregunta que busca desesperadamente esperanza. Verónica Meringolo, de Bisignano, pide algunos ejemplos de momentos en la historia de la humanidad en los que el diálogo diplomático ha sido eficaz y ha abierto verdaderamente caminos hacia la paz. El cardenal Parolin cita dos acciones de mediación de la Santa Sede que coronaron con éxito. «En los años 80 —recuerda—, la Santa Sede fue llamada a intervenir en la cuestión del canal de Beagle, entre Argentina y Chile, y el Papa Juan Pablo II aceptó la invitación a la mediación que luego condujo a la paz. También en la cuestión de las fronteras entre Perú y Ecuador, la Santa Sede logró que los dos países llegaran a un acuerdo pacífico», concluye el cardenal, provocando con su respuesta una sonrisa de esperanza y alivio en el rostro de la joven Verónica.

Daniele Piccini

Roma

Fuente: Vatican News