La vida de santa Rita de Casia es un libro abierto de confianza en Dios, fortaleza en los momentos difíciles y, sobre todo, de perdón hacia el otro. Aquí sus consejos
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Dominio público |
Santa Rita de Casia, conocida
como la "Santa de lo imposible", es también un modelo de perdón
radical y cristiano. Su vida estuvo marcada por el sufrimiento, pero sobre todo
por su capacidad de amar y perdonar incluso en las situaciones más
dolorosas.
En un mundo
donde el rencor, la venganza y la división son frecuentes, santa Rita nos
ofrece un ejemplo poderoso y actual. No por nada es patrona de las causas
imposibles.
Perdonar de
corazón
El perdón es
una de las acciones más poderosas y transformadoras del ser humano. Aunque
puede parecer difícil, especialmente cuando el dolor es profundo, perdonar no
significa justificar el mal, sino liberarnos del peso del rencor.
La figura de
santa Rita ejemplifica esta virtud de manera clara. De ahí que sea conocida
como la "santa de lo
imposible", su vida es un testimonio de fe, paciencia y, sobre todo,
de un perdón radical.
Los
sufrimientos de santa Rita
Desde joven,
soñaba con consagrarse a Dios, pero fue entregada en matrimonio a un hombre
violento: Paolo Mancini, un militar de temperamento fuerte. Durante años,
soportó insultos y maltratos, pero nunca dejó de orar por la conversión de su
esposo. Su fidelidad dio fruto: Paolo cambió y pidió perdón, aunque poco
después fue asesinado.
La tragedia no
terminó ahí: sus dos hijos juraron vengar la muerte de su padre. Rita, en un
acto de amor extremo, rezó para que murieran antes de cometer un crimen y
condenarse eternamente. Ambos murieron poco después de una enfermedad. A través
de estas pérdidas, santa Rita no solo perdonó, sino que renunció a perpetuar el
odio.
He aquí algunas
enseñanzas que podemos destacar de su vida para saber perdonar y no guardar
rencor alguno.
1. Perdonar
es una decisión, no un sentimiento
Rita eligió
perdonar en momentos de profundo dolor. Esto muestra que perdonar es
un acto de voluntad, muchas veces contrario a nuestras emociones, pero
necesario para la libertad interior.
2. El perdón
es un camino de paz interior
La vida de
santa Rita demuestra que el perdón no solo beneficia al otro, sino que sana al
que perdona. En lugar de alimentar el resentimiento, eligió la paz,
convirtiéndose en un canal de reconciliación para los demás. Esto la ayudó a
mantenerse en paz y liberada de cualquier resentimiento.
3. Perdonar
no significa justificar el mal
Cuando santa
Rita se propuso perdonar a los asesinos de su esposo, no los justificó; sin
embargo, perdonó el acto, sin buscar venganza alguna, orando por sus hijos para
que ellos no cometieran un acto atroz por venganza.
Su perdón fue
una respuesta espiritual que la liberó del deseo de retribución. Ella entendía
que el perdón no borra el mal, pero corta su poder sobre nuestra vida. Pues,
cuando vivimos con rencor, no podemos vivir en paz, llevando una carga que nos
ata y nos impide ser libres.
4. Un
testimonio de perdón
Santa Rita se
convirtió en mediadora de paz en su comunidad. Su testimonio de perdón inspiró
a muchos a buscar la reconciliación, sembrando esperanza donde reinaba el odio.
5. Perdonar
es un acto heroico
No olvides que
el perdón es un acto de valentía y gracia. Santa Rita de Casia, en medio de
circunstancias casi imposibles, eligió la compasión sobre la venganza, la paz
sobre el resentimiento.
Karen Hutch
Fuente: Aleteia