| Hospital Gemelli. Foto: Vatican Media. Dominio público |
El
Santo Padre, de 88 años, mostró los primeros síntomas de bronquitis a
principios de la semana pasada. El miércoles 5 de febrero, anunció que padecía
“un fuerte resfriado” y se disculpó por no poder leer su catequesis en la
Audiencia General ante los fieles reunidos en el Aula Pablo VI.
Posteriormente,
el jueves 6 de febrero, la Santa Sede
confirmó que se trataba de una bronquitis, provocada por la
inflamación del revestimiento de los bronquios que hacen que respire con
dificultad.
“Debido
a una bronquitis que padece estos días, y para poder continuar con sus actividades,
el viernes 7 y el sábado 8 de febrero, las audiencias del Papa Francisco
tendrán lugar en la Casa Santa Marta”, informó el Vaticano en un escueto
mensaje.
Desde
entonces, si bien el Santo Padre no ha cancelado su agenda, las audiencias han
tenido lugar en la Casa Santa Marta, su residencia del Vaticano y no en el
Palacio Apostólico, como es habitual, para evitar salir a la calle y
exponerse a las bajas temperaturas del invierno romano.
En la Audiencia General del 13 de febrero, el Papa
Francisco también se vio obligado
a ceder la lectura de su catequesis durante la Audiencia
General. “Yo todavía con
la bronquitis no puedo, espero poder la próxima semana”, aseguró
el Pontífice antes de entregar el texto al P. Luigi Giroli, de la Secretaría de
Estado del Vaticano.
La
última ocasión en la que el Santo Padre visitó el hospital fue en febrero de
2024. En aquella ocasión, la Oficina de Prensa del Vaticano informó que padecía
“síntomas leves parecidos a la gripe, sin fiebre”.
Al
comienzo de la Audiencia General del 28 de febrero del año pasado, el Papa
Francisco explicó: “Todavía estoy un poco
resfriado, por eso he pedido a Mons. Ciampanelli que lea la catequesis de hoy”.
Seguidamente, fue llevado al hospital Gemelli Isola Tiberina de Roma para someterse a algunas pruebas médicas.
A
finales de marzo del 2023, el Pontífice estuvo ingresado en el hospital de Roma
Gemelli a causa de otra bronquitis, que fue tratada con antibióticos. En
aquella ocasión, estuvo tres días hospitalizado lo que generó una preocupación
generalizada que alimentó las especulaciones de que podría optar por retirarse
en lugar de permanecer en el cargo de por vida, una decisión que tomó su
predecesor, Benedicto XVI.
El
secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, zanjó las suposiciones sobre el
estado de salud del Papa Francisco al argumentar que había mantenido una
apretada agenda y que estaba simplemente “cansado”. El Pontífice ha sufrido en los últimos años crecientes
problemas de salud, desde dolores persistentes en la rodilla derecha, una
dolorosa gonalgia provocada a su vez por una artrosis, hasta su reciente
hospitalización por problemas respiratorios.
Por Almudena
Martínez-Bordiú
Fuente: ACI