Estarán coordinados por la Secretaría General, con la participación de los dicasterios competentes. La segunda sesión se celebrará del 2 al 27 de octubre y estará precedida por dos días de retiro
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| Foto: CNS photo/Vatican Media. Dominio público |
Al mismo tiempo que el comunicado, se ha anunciado que
habrá grupos de estudio para profundizar en algunos de los temas surgidos
durante la sesión anterior. Se constituirán entre los correspondientes
dicasterios de la Curia romana y la Secretaría General del Sínodo, que los
coordinará.
En el documento, dedicado a la colaboración entre los
dicasterios y la Secretaría del Sínodo, Francisco recuerda que en la
constitución Praedicate Evangelium se lee
que «la vida de comunión dona a la Iglesia el rostro de la sinodalidad». Y se
reitera la tarea de la Secretaría General del Sínodo, que depende directamente
del Pontífice y que «sostiene y acompaña el proceso sinodal establecido cada
cierto tiempo», favoreciendo con espíritu sinodal las relaciones de los obispos
y de las Iglesias particulares entre sí y en comunión con el Obispo de Roma.
El texto concluye disponiendo que «los dicasterios de
la Curia romana colaboren, según sus respectivas competencias específicas, en
la actividad de la Secretaría General del Sínodo, constituyendo grupos de
estudio para iniciar, con método sinodal, la profundización de algunos de los
temas surgidos» en la primera sesión del Sínodo de los Obispos. «Estos grupos
de estudio se constituirán de común acuerdo entre los dicasterios competentes
de la Curia romana y la Secretaría General del Sínodo, a la que se confía la
coordinación».
Ya en el documento Hacia octubre de 2024 de
la Secretaría General del Sínodo, publicado el 11 de diciembre de 2023, se
subrayaba que la próxima asamblea se centraría en cómo vivir la sinodalidad a
todos los niveles en la Iglesia. Ahora, la decisión del Papa deja claro que
algunos de los temas más significativos surgidos de la escucha a las Iglesias
requieren un tiempo consistente de profundización teológica, canonística y
pastoral según una modalidad sinodal en la que participen expertos de todos los
continentes y de los dicasterios de la Curia romana según sus competencias.
Actualmente se está definiendo qué grupos de estudio se crearán y sobre qué
temas. El informe de síntesis votado al final de la sesión del pasado mes de
octubre indicaba algunos de ellos, como la actualización de algunas normas
canónicas, la formación de los ministros ordenados, las relaciones entre los
obispos y las órdenes religiosas, la investigación teológica y pastoral sobre
el diaconado.
Las aportaciones de los grupos de estudio, por lo que
se deduce del documento de la Secretaría General publicado en diciembre y del
documento papal de este sábado, según recoge Vatican News, serán
instrumentos útiles para la reflexión de la Iglesia en su conjunto, pero no
constituirán directamente el tema de discusión de la próxima sesión del Sínodo,
que se centrará en la sinodalidad como tal, expresión de comunión en la vida de
la Iglesia. Por último, es interesante señalar el papel confiado a la
Secretaría General del Sínodo, dirigida por el cardenal Mario Grech, que
coordinará los trabajos con los dicasterios. Un organismo que no forma parte de
la Curia romana, pero que también está directamente subordinado al Papa.
Fuente: Alfa y Omega
