En el caso de que el TC no le dé la razón, acudirá al Tribunal Europeo de Derechos Humanos
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| José Andrés Calderón, uno de los impulsores del rezo público del Rosario por España. | Crédito: ACI Prensa. |
El impulsor del
rezo público del Rosario en las inmediaciones de la sede nacional del
gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE), José Andrés Calderón,
ha interpuesto un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional (TC) por
vulneración de la libertad religiosa y el derecho de reunión.
Calderón
responde así a la prohibición impulsada por la Delegación del Gobierno en
Madrid de las convocatorias de esta práctica de piedad los pasados 28, 29 y 30
de noviembre, y la ratificación de la decisión por parte de la Sala de lo
Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid. También
frente a un recurso de complemento y subsanación posterior cuya desestimación
fue comunicada el pasado 9 de enero.
Según se
detalla en el texto jurídico, al que ha tenido acceso ACI Prensa, la
prohibición del rezo se realizó por “insuficiente justificación de la urgencia”
en la comunicación que se realizó ante la Delegación del Gobierno.
¿De qué
urgencia se trata? La Ley Orgánica del Derecho de Reunión establece que las
concentraciones y manifestaciones de más de 20 personas han de ser comunicadas
a la Delegación del Gobierno con un plazo no inferior a 10 días, salvo causa de
urgencia, que permite la comunicación con un mínimo de 24 horas.
El recurso
defiende que la jurisprudencia española “no ha abordado el problema de la
suficiente justificación de la urgencia y de la densidad argumentativa exigible
al convocante que es el asunto de fondo del recurso”, así como el hecho de que
se convoquen actos públicos en las inmediaciones de los partidos
políticos.
Además, aporta
abundantes referencias a sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos
(TEDH), en las que se establece que prohibir una manifestación por considerar
que no está justificada la urgencia invocada por el convocante “supone una
injerencia desproporcionada en el derecho de reunión pacífica y sin armas”.
También estas
sentencias exponen que las restricciones a reuniones debidamente comunicadas
“deben someterse al principio de proporcionalidad, porque la defectuosa
comunicación per se [por sí misma] no da carta blanca a la autoridad
gubernativa para prohibir o disolver reuniones”.
Por otro lado,
el recurso argumenta que en España, salvo la inmunidad de las sedes
parlamentarias, el interior de las oficinas gubernamentales y las sedes de los
tribunales cuando se les impide el ejercicio ordinario de sus funciones, las
inmediaciones de las sedes de los partidos políticos son lugares que “no están
sometidos a un régimen especial, ni habilitan a la autoridad gubernativa a
prohibir el uso de dichos lugares para convocar reuniones o manifestaciones de
protesta”.
“Muy al
contrario —añade el recurso— el sentido propio del derecho de reunión es
precisamente influir en la configuración de la opinión pública y procurar un
cambio en las decisiones políticas”.
A estos
argumentos se añade la idea de que la prohibición impuesta por la Delegación
del Gobierno tiene aún menos razón jurídica al poner en peligro el ejercicio no
sólo del derecho fundamental de reunión, sino el de libertad religiosa.
En este
sentido, el recurso resalta un agravio comparativo ya que “ha habido numerosas
manifestaciones en la misma calle Ferraz inmediatamente posteriores al anuncio
y durante la tramitación de la controvertida proposición de ley que no han sido
prohibidas”.
A través de la red
social X (antes Twitter), José Andrés Calderón afirma que “el Delegado
de Gobierno actuó arbitrariamente y con una palmaria desproporcionalidad” y se
muestra expectante ante la decisión que pueda tomar el TC, que define como “un
órgano político controlado por la misma oligarquía política que me prohibió
rezar”.
Además, anuncia
que en el caso de que el TC no le dé la razón, acudirá al Tribunal Europeo de
Derechos Humanos.
Como conclusión
a su comentario en la red social, Calderón
se dirige al Delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín Aguirre: “No
te tengo ningún miedo @franmartagui.
Tus prohibiciones arbitrarias van a tener consecuencias. Pase lo que pase, la
Verdad es Verdad por más que mil tribunales humanos digan lo contrario. Y rezar
no es ni será nunca nada ilegal. ¡Dios con nosotros!”.
Por Nicolás de
Cárdenas
Fuente: ACI Prensa
