El Papa Francisco escribió una carta a los judíos de Israel en donde condena toda forma de antisemitismo y antijudaísmo, y pide trabajar para poner fin al odio
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| Antoine Mekary | ALETEIA |
Con el corazón «desgarrado» por la «espiral de
violencia sin precedentes» en Tierra Santa, el Papa Francisco ha escrito una
carta a los judíos de Israel, que la Santa Sede publicó el 3 de febrero de
2024. En ella, el Papa condena «toda forma de antisemitismo y antijudaísmo»
engendrada por la guerra, y les exhorta a trabajar para poner fin al «odio»,
reiterando su solidaridad con israelíes y palestinos.
El Papa envió esta carta de dos páginas al
teólogo Karma Ben Johanan, promotor de un reciente llamamiento al Pontífice
firmado por unos 400 rabinos y académicos, en el que se pedía el
fortalecimiento de la amistad judeo-cristiana. En respuesta a este llamamiento,
el Papa se dirige «a los hermanos y hermanas judíos de Israel» en este momento
«doloroso» en el que «aumentan las guerras y las divisiones en el mundo».
«Mi corazón se desgarra cuando veo lo que
sucede en Tierra Santa, la fuerza de
tantas divisiones y de tanto odio», dijo con tristeza el Pontífice, que
denunció «una espiral de violencia sin precedentes» desde el
atentado de Hamás del 7 de octubre de 2023. Volvió a pedir la
liberación de los rehenes israelíes retenidos en la Franja de Gaza.
«Los católicos estamos muy preocupados por el
terrible aumento de los ataques contra los judíos en todo el mundo», dijo el
266º Papa, asegurando que la Iglesia «rechaza toda forma de antisemitismo y
antijudaísmo, condenando inequívocamente las manifestaciones de odio hacia los
judíos y el judaísmo como un pecado contra Dios».
«Estáis cerca de mi corazón y del corazón de la
Iglesia», aseguró el Pontífice a los judíos, expresando su «afecto» por
«aquellos que están atormentados por la angustia, el dolor, el miedo y la ira».
«Con vosotros, lloramos a los muertos, a los heridos y a los traumatizados»,
escribe Francisco, que ruega a Dios que «ponga fin a la guerra y al odio, esos
ciclos incesantes que ponen en peligro al mundo entero».
Llamando a rechazar «toda forma de derrotismo y
desconfianza», el sucesor de Pedro espera que judíos y católicos emprendan un
camino de «amistad, solidaridad y cooperación» para «abrir nuevos horizontes de
luz para todos, israelíes y palestinos por igual», y «reparar un mundo
destruido».
I. Media
Fuente: Aleteia
