¿Descansar con ruidos?
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| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Ayer, cuando ya
me iba a descansar, dejé la ventana abierta por el calor. No sé qué pasaba
exactamente, pero se escuchaban bastante los coches que pasaban por la
autopista. Nuestro monasterio está en lo más alto del pueblo y la autopista
pasa por la parte más baja. Vamos, que pasa muy lejos, realmente era un sonido
lejano, pero creo que el viento hacía que se escuchara más de lo normal.
Así que no
sabía si cerrarla o intentar dormirme así. Pero al instante algo me dijo: “Reza
por ellos”. Nunca se me había ocurrido rezar por los coches que pasan por
nuestra carretera. Pero fue ponerme a ello y, con toda paz, pude descansar, y
además muy contenta por haber entregado al Señor a tantas personas que ahora
mismo cogen el coche para trasladarse.
Cuántos ruidos
tenemos a nuestro alrededor o, sin ir más lejos, en nuestro propio interior…
Aquel día, con ese sencillo ejemplo, el Señor me regaló volver a descubrir que
todo lo que no le entregamos al Señor permanece en nosotros como “un ruido”
constante. Mientras que, todo lo que le entregamos a Él, queda redimido. Quizá
las circunstancias no cambien, e incluso el ruido siga ahí, pero Él lo ha
transformado, y ya no nos molesta. Al contrario, Él lo transforma haciendo de
ello hasta un motivo de oración.
Cristo se
entregó por nosotros precisamente porque nosotros no podíamos redimirnos a
nosotros mismos. Él ya nos ha salvado, y lo nuestro es dejarnos salvar, no solo
de la muerte final, sino en las pequeñas cosas de cada día, que son
precisamente en las que muchas veces se nos va la vida, y es ahí donde lo
necesitamos y donde le damos la oportunidad de ir transformándonos por dentro.
Hoy el reto del
amor es entregarle al Señor ese “ruido” que te ronda. No te lo quedes para ti
pensando que debe ser así y ya está. Deja que le pertenezca a Él, que tiene
poder para redimirlo y devolvértelo resucitado. Da igual lo que sea, desde lo
más sencillo hasta aquello en lo que has llegado a pensar que no hay salida.
¡Él lo puede todo!
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
24 julio 2022
Fuente:
Dominicas de Lerma
