La falta de vocaciones hace que la Misa dominical no pueda celebrarse en todos pueblos de la comarca: "Los laicos tenemos que celebrar la Palabra en ausencia de presbítero"
| Parroquia de San Miguel Arcángel en Cantiveros |
Este déficit
de presbíteros impide que todos los municipios puedan celebrar la Eucaristía
dominical cada semana, siendo necesario elaborar un calendario para
decidir las localidades que, esa semana, no contarán con la presencia de un
cura para oficiar la Misa.
Cuando se da
este caso, Ana Isabel es una de las laicas que organiza la celebración de la
Palabra en municipios como en la parroquia de San Miguel
Arcángel en Cantiveros, de apenas cien habitantes: “Es una forma de mantener abierta la
Iglesia, juntarnos para rezar, recibir la Comunión... Así
nos vamos sosteniendo en la fe”, precisa en declaraciones a Ecclesia.
Por
desgracia para tantos vecinos, en su mayoría mayores, la ausencia de sacerdotes
se ha convertido en la tónica habitual en las últimas décadas, tal y como
explica Ana Isabel, que compara la situación actual respecto a su niñez: “Yo recuerdo cuando era pequeña que había un
sacerdote por pueblo o cada dos como mucho. Es un problema
de vocaciones. Yo llevo animando la celebración de la Palabra sin presbítero
catorce años”.
Pese a lo
alarmante de las circunstancias, es una experiencia gratificante para Ana
Isabel, quien asegura que mientras los servicios en estos pueblos es cada vez
menor, la iglesia nunca cierra: “Aquí se han cerrado
escuelas, cajeros automáticos, el consultorio médico solo está en Fontiveros...
pero la iglesia subsiste pese a todo. La fe e las
personas, las ganas de celebrar la Comunión sigue existiendo”.
Ana Isabel
ha explicado que las carreteras llanas y sin curvas de la comarca animan a
ciertos vecinos a desplazarse de un municipio a otro para poder asistir a Misa
los domingos, en caso de que en su pueblo esa semana no pueda llevarse a cabo: “Es lo deseable, estar presentes en la
Eucaristía, pero muchos son mayores y aunque quieran desplazarse, necesitan que
alguien les lleve porque no conducen ya”.
Esta comarca
del norte de Ávila además esconde un rico patrimonio eclesiástico, con templos
que se remontan al siglo XIV de arte mudéjar. Un patrimonio de valor que precisa
de rehabilitación en muchos casos: “Tenemos unos retablos espectaculares. Cada pueblo tiene su patrón y patrona y se
celebra mucho pese a que en algunos pueblos no se pueden hacer procesiones
porque la gente mayor no puede llevar las andas. La gente
hace sus pinitos para que eso se pueda conservar”, expresa la vecina de
Fontiveros.
Jose Melero Campos
Fuente: Ecclesia/COPE