El Sumo Pontífice expresó su cercanía a todos los que creen en el futuro de la vida consagrada
| Foto recuerdo 11-12-2021. Vatican Media |
El titular es
una de las indicaciones del Sumo Pontífice, para el bien de todos, dadas a la
Congregación para los participantes en la plenaria de la Congregación para los
Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, recibidos en
audiencia este sábado 11 de diciembre. El Papa también puso el acento en el
riesgo de la autorreferencialidad y en cómo se ejerce el servicio de la
autoridad. Es importante, también, “la colaboración con los obispos
diocesanos”, dice Francisco.
Dos
palabras, a saber, “discernir y acompañar”, fueron señaladas por el Papa para
resumir el servicio que presta la Congregación para los Institutos de Vida
Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, que se reunieron este jueves,
viernes y sábado con motivo de su Asamblea Plenaria. Francisco recibió los
cerca de sesenta participantes este sábado 11 de diciembre.
Demostrando,
ante todo, la gratitud por el trabajo que realizan al servicio de la vida
consagrada en la Iglesia Universal, el Sumo Pontífice expresó su cercanía a
todos los que creen en el futuro de la vida consagrada. Con el pensamiento en
el espíritu que animaba a Juan Pablo II cuando convocó el Sínodo de los Obispos
sobre la Vida Consagrada, el Papa destacó lo decisivo de centrarse en “el don
de Dios, en la gratuidad de su llamada y en el poder transformador de su
Palabra y de su Espíritu”, y con ello quiso animar a todos los que “en los
diversos institutos e iglesias particulares” ayudan a los consagrados a partir
de una memoria “deuteronómica” a “mirar el futuro con confianza”.
“¿Por qué digo memoria "deuteronómica"?
Porque es muy importante recordarlo, ¿no? Ese mensaje del Deuteronomio:
"Recuerda Israel, recuerda". Esa memoria de la historia, de la propia
historia, de la propia institución; esa memoria que es memoria de las raíces. Y
eso nos hace crecer. Cuando perdemos la memoria, ese recuerdo de las maravillas
que Dios ha hecho en la Iglesia, en nuestro instituto, en mi vida -cada uno
puede decir-, perdemos fuerza y no seremos capaces de dar vida. Por eso digo
memoria "deuteronómica".”
Atención a los abusos de autoridad y de poder
El
pontífice, que conoce “la multiplicidad de situaciones con las que tienen que
lidiar a diario”, y que requieren de “un estudio profundo y en diálogo con los
Superiores de los institutos y con los Pastores”, señaló que se trata de un
trabajo “serio y paciente” del discernimiento, que sólo puede realizarse “en el
horizonte de la fe y la oración”. Criterio esencial de discernimiento es la
capacidad de una comunidad o de un instituto de “integrarse en la vida del
Santo Pueblo de Dios para el bien de todos”.
“¿Es este instituto capaz de integrarse en la vida del
pueblo fiel de Dios o no? Este criterio es decisivo para el discernimiento.”
Indicó
el Papa, en particular, la importancia de acompañar a las comunidades de
reciente fundación que están “más expuestas al riesgo de la
autorreferencialidad”.
“En el discernimiento y el acompañamiento, hay ciertas
atenciones que deben mantenerse siempre vivas. Atención a los fundadores que a
veces tienden a ser autorreferenciales, a sentirse los únicos custodios o
intérpretes del carisma, como si estuvieran por encima de la Iglesia. Atención
a la pastoral vocacional y a la formación propuesta a los candidatos. Atención
a cómo se ejerce el servicio de la autoridad, con especial atención a la
separación entre el foro interno y el externo, - tema que me preocupa tanto -
la duración de los mandatos y la acumulación de poderes. Y atención a los
abusos de autoridad y poder.”
Sobre
el tema de los abusos de autoridad y de poder, Francisco habla de un libro de
Salvatore Cernuzio sobre el problema de los abusos, que no se trata de “abusos
llamativos”, dice el Papa, sino de abusos “de todos los días, que hacen mal a
la fuerza de la vocación”.
Practicando la fraternidad, contribuir al camino
sinodal
El
Papa también se refirió al discernimiento “con vistas a la aprobación de nuevos
institutos, nuevas formas de vida consagrada o nuevas comunidades”,
invitándolos a desarrollar la colaboración con los obispos diocesanos.
Viceversa, instó a los pastores a que acojan plenamente su acompañamiento sin
“asustarse”, a “no rechazar este servicio”, pues se trata de una colaboración,
según el Pontífice, que “permite también evitar, como pide el Concilio-
recuerda el Papa - la creación inoportuna de institutos sin la suficiente
motivación o el adecuado vigor”. También indicó que “la escucha mutua entre las
oficinas de la Santa Sede y los Pastores, así como los Superiores Generales, es
un aspecto esencial del camino sinodal que hemos iniciado”, y afirmó que “los
consagrados y consagradas están llamados a dar una importante contribución a
este proceso”: es una contribución “para la echan mano -o deberían- de la
familiaridad, con la práctica de la fraternidad y del compartir tanto en la
vida comunitaria como en el compromiso apostólico”.
“Al principio hablé de la memoria
"deuteronómica", y me vienen a la mente las palabras de Malaquías
sobre la memoria de las raíces: cuál es el castigo de Dios cuando quiere
destruir a una persona, a un pueblo o, digamos, a una institución...
"Quedar", dice Malaquías, "sin raíces y sin brotes". Si no
tenemos esta memoria "deuteronómica" y no tenemos el valor de sacar
de ella el jugo para crecer, no tendremos ni siquiera brotes. Una fuerte maldición:
estar sin raíces y sin brotes. Feo.”
A
los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, por último,
el Obispo de Roma vuelve a agradecer el trabajo diario de discernimiento y
acompañamiento que realizan. Y antes de finalizar el Papa concluye con un “paso
la gorra”, pidiendo de rezar por él, pues, dice, le hace falta.
“Buen camino de Adviento y feliz Navidad,
concluyó. ”
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