El Pontífice ha cumplido un gesto simbólico y de oración a favor de la vida por nacer a través de una campaña pro-vida que llegará a Ecuador y Ucrania
Justyna Grzyb via Family News Se
En la audiencia general del miércoles, 27 de octubre, el Papa ha
apoyado una campaña pro-vida:
«A petición de la fundación polaca «Sí a la vida», bendije las
campanas que llevan el nombre: «La voz de los no nacidos». Su destino es
Ecuador y Ucrania. Que sean un signo de compromiso con la defensa de la vida
desde la concepción hasta la muerte natural”.
Las campanas antiabortistas, son una obra de la familia Felczyński
en Rzeszow, en la región de Podkarpackie, al sur de Polonia, por iniciativa de
la Fundación «Sí a la Vida» de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen
María. Llevan grabadas las palabras del beato Jerzy Popiełuszko, «La vida
de un niño comienza bajo el corazón de su madre», junto con el mensaje
explícito del quinto mandamiento dado por Dios a Moisés «No matarás».
Las campanas se colocaron fuera del aula Pablo VI y el Papa las
bendijo antes de celebrar la audiencia general.
Los peregrinos
y fieles presentes pudieron admirar los detalles de las campanas que llevaban una
cinta del código genético humano y el bajorrelieve de la ecografía del niño en
el vientre materno.
Entretanto, saludando a los fieles polacos, el Papa explicó que
espera que estas campanas suenen en otras naciones: “Que su sonido anuncie al mundo el
«Evangelio de la vida», despierte las conciencias y la memoria
de los no nacidos. Confío a vuestras oraciones cada hijo concebido, cuya vida es
sagrada e inviolable”.
Antes de la audiencia, el papa Francisco tomó la cuerda atada
debajo de la campana y la hizo sonar con todas sus fuerzas para recordar a todos la
santidad de la vida humana, desde su concepción en el vientre materno.
Tras la
audiencia, la campana de la vida partirá a sus destinos. Ya en el pasado estas campanas
han apoyado «La voz de los no nacidos» en varias naciones. Por ejemplo en
Estados Unidos en enero pasado fue utilizada para una Marcha por la Vida.
Ary Waldir Ramos Díaz
Fuente: Aleteia