Marcados con propósito
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| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
El otro día
tuve una enorme sorpresa. Estaba en la tienda y llegaron dos personas… ¡¡con un
precioso bonsai de olivo!!
Busqué todos
los cuidados que necesita (sol, agua…) y algo que me gusta mucho: un nombre.
Pero, ¡ay!, ¡no se me ocurría ninguno adecuado!
Quería algo
bíblico, así que comencé a indagar… Getsemaní me parecía muy largo… Luego
recordé la rama de olivo que llevó la paloma a Noé… pero no me convencía…
Así,
investigando, vi que el olivo ha sido muy importante para el Pueblo Elegido,
pues de él se saca el aceite, que es precisamente lo que se emplea para ungir a
los Reyes y Profetas. ¿Y qué significa eso de ungir? Es la bendición de Dios.
Bendición, en
hebreo, se dice “berakhah”, aunque a veces aparece abreviado como “barak”. Y,
recordando la paloma de Noé, me vino a la cabeza el salmo que reza “el Señor
bendice a su pueblo con la paz”… ¡Todo eso cabe en un olivo en miniatura!
¡Eso sí que me
gustó! Así pues, ¡el bonsai se llamará Barak!
Dándole vueltas
a todo esto, era imposible no recordar el bautismo. Porque ahí… ¡¡tú fuiste
ungido!! ¡Eres profeta, sacerdote y rey! ¡¡Estás llamado a ser una bendición
para los que te rodean!!
Una cualidad
del aceite es que, una vez que entra en la piel… ¡¡no se puede sacar!! ¡Se
absorbe! De mismo modo, cuando el Señor quiso llamarte a su Iglesia, cuando
hizo alianza contigo, ¡es para siempre! ¡Él no va a echarse para atrás! Su
palabra es irrevocable, porque Su amor por ti no cambia.
¡Este amor fiel
es la roca firme sobre la que construir, donde encontrar la paz! Y, al
experimentarlo, descubrirás que, realmente, eres muy bendecido… ¡¡el Rey del
Universo te quiere como amigo!!
Hoy el reto del
amor es ser bendición. Te invito a que, en tu oración, des gracias al Señor
porque te ha elegido… ¡eres su ungido! Vive tu jornada sabiendo que Cristo va
contigo, sin dejarte jamás, y, con Él, busca llevar paz a tu alrededor. Una
sonrisa, una palabra conciliadora… ¡¡Conviértete en ese aceite derramado que
hace que el carro ruede sin chirriar!! ¡Feliz día!
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
Fuente:
Dominicas de Lerma
