Ernie Gawilan, medallista filipino en natación: “Hay un propósito para nosotros en este mundo. Debemos luchar en la vida"
![]() |
| Ernie Gawilan. Life News |
Ernie
saltó a la fama después de competir en los Juegos Paralímpicos de 2016 y
convertirse en el primer medallista de oro
filipino en los Juegos Paralímpicos de Asia en 2018.
Ahora participa en las olimpiadas de Tokio 2021 y será el
abanderado de su país en la ceremonia de clausura, informa Townhall.
“Debo haber sido un buen nadador incluso en el vientre de mi madre porque sobreviví al aborto. Simplemente nadé”, bromeó en una entrevista concedida a SPIN.
En una residencia de monjas
Al
quedarse huérfano, sus abuelos le acogieron. De pequeño, sufrió por su
apariencia pero su vida cambió cuando un empresario se fijó en él y
convenció a su abuelo para que lo enviara a un centro para jóvenes con
discapacidades cuando tenía 9 años.
Fue
allí donde abrazó a una nueva familia: las Hermanas Maryknoll de Santo Domingo
dirigían el Centro de Entrenamiento Our Lady of Victory. En 2000, Ernie se
trasladó a la isla Samal para servir como mayordomo de llaves de las
monjas.
Fue
entonces cuando descubrió su amor por el agua. “Cuando estoy en el agua mi
discapacidad física no se ve. Parezco una persona
normal", afirma.
De nuevo, alguien se fijó en él. Un entrenador de natación, Jude Corpuz, vio el deseo de Ernie de nadar y lo invitó a unirse a su equipo de natación para personas con discapacidades.
Más de una docena de medallas
En
2008, Ernie participó en su primera competencia de natación en el Festival
Olímpico de Filipinas de 2008. Pero casi lo echan después de olvidar su
bañador. Pidió a los funcionarios que le dejaran competir con sus
pantalones más pesados, algo que le dejó en desventaja. Aún así,
terminó segundo pero atrapó la atención del ganador, Arnel Aba, quien llevó a
Ernie a Manila para unirse a la selección nacional.
La carrera de Ernie despegó y compitió en todo el mundo, incluso en Indonesia, Malasia, Singapur, Myanmar, India, Japón, Nueva Zelanda e Italia. Regresó a casa con más de una docena de medallas internacionales.
Documental sobre su superación
En
un documental estrenado en 2017 titulado "Gawilan", Ernie
reveló su pasión por la natación y su confianza en el amor y el apoyo de su
familia y entrenadores para ayudarle a superarse.
“Solía esconderme. Solía sentirme avergonzado de mí mismo, avergonzado de por qué nací así. Pero gracias a la natación, sentí que me escapé de un caparazón", afirma en el vídeo.
Un propósito para cada uno
“Hay
un propósito para nosotros en este mundo. "Necesitamos luchar en esta
vida", enfatiza.
Aunque
no suele mencionar el papel de Dios en su vida, las cámaras le han filmado
rezando el rosario. También habla abiertamente de su fe tanto en
entrevistas con los medios como en las redes sociales. En una ocasión que cayó
enfermo, agradeció a Dios su recuperación. “Sin Él no puedo hacerlo,
confío todo en Él“, afirma.
En Facebook, ha compartido versículos
de la Biblia y escribe mensajes como "Dios es la
clave". Y, en una publicación de Instagram
de 2019 , agradeció a la alumna de séptimo grado Rose Charlize
Bustos, compañera de equipo, por escribir un artículo sobre su fe.
En el texto,
Rose subrayaba que Ernie pasó de culpabilizar a Dios por su discapacidad a
encontrárselo nadando. "De hecho, Dios nunca lo ha abandonado. Le
dio una vida que Ernie nunca imaginó", publicó Rose.
Fuente:
ReligionConfidencial
