Experimento a ciegas
En clase de Teoría Musical
teníamos que presentar una pequeña composición. En cuanto el profesor preguntó
que qué tal nos había ido, decidí ser sincera del todo...
-Pues no lo sé... porque no lo he
tocado, así que no sé cómo suena.
Estoy segura de que mi pobre
profe tuvo dudas sobre si echarse a reír... o echarse las manos a la cabeza.
-¿Pero cómo has compuesto algo
sin tocarlo?
-Siguiendo las indicaciones del
libro -confesé.
-A ver, sí... -me respondió
riendo- La teoría está bien, es necesaria, ¡pero no puedes componer solo a base
de teoría! ¡También hay que ponerle oído, que es música!
Me hizo mucha gracia su expresión, ¡y admito que tenía razón! Así pues, nos pusimos juntos a mirarla... Bueno, ¡sonaba simpática! Como me dijo “no está mal, ¡pero se puede hacer mucho más rica!”. Claro, al escucharla, era fácil percibir dónde “pedía más”...
Efectivamente, podemos conocer
mucho de Él, estudiar, escuchar charlas... pero lo importante es conocerle a
Él, ¡conocerle en persona! Pues, en la vida, ¡“no se puede componer solo a base
de teoría”! Necesitamos experimentarLe, sentirLe, ¡descubrirle real en nuestro
día a día!
Me impresiona un montón el
diálogo que tuvo Cristo resucitado con Pedro. Cuando quiso encomendarle el
cuidado de sus ovejas, Jesús no preguntó a Pedro si había entendido todo su
mensaje, si comprendía el sentido de cada parábola... Lo que le preguntó fue
algo bien distinto: “¿Me amas?”
¡Eso es lo que realmente quiere
Jesús! La teoría es importante, puede ayudar, pero Él no busca grandes
sabios... busca corazones enamorados. ¡Corazones que han experimentado Su amor!
Y eso no se encuentra en los libros... ¡eso hay que vivirlo!
Hoy el reto del amor es que
reserves unos minutos de tu día para estar con Cristo. Pídele poder sentirte
amado, valorado, ¡esperado por Él! Y hoy escucha Su voz haciéndote la misma
pregunta que a Pedro: “¿Me amas?” No olvides que Jesús tiene un corazón humano,
¡a Él también le gusta que le digas que Le quieres! ¿Cuándo se lo dijiste por
última vez? Renueva el fuego de tu amor, ¡y Él te indicará cómo llevar ese amor
al resto de sus ovejas! ¡Feliz día!
VIVE DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma
