
A lo largo del mes de octubre, rezamos el Rosario con el
pueblo. Normalmente una persona de la cofradía lo dirige, pero, por el Covid,
este año, lo hacemos nosotras por turnos.
Para ello nos tenemos que subir al púlpito que es donde está
el micrófono. Ayer me tocaba a mí: en una mano llevaba el Rosario y en la otra
los papeles con la “chuleta” para no perderme. Tenía miedo de que se me cayesen
los papeles y, al apoyarlos sobre el hierro de la estructura sobre la que
estaba, puse la mano encima para sujetarlos.
Sentí en ese momento el frío que desprende este material.
Pensé que poco a poco se templaría. Pero no, el hierro no entraba en calor, y
terminé el Rosario con la mano “congelada”.
No tengas miedo a parar, a poner tu mano sobre la de Cristo
y dejar que Él te transmita Su Vida, Su consuelo, Su Amor. Mírale de frente y
muéstrale tus papeles; no temas que se te caigan, porque Él te dará una nueva
ruta, una “chuleta” que te llenará de esperanza y seguridad cada día. Es Cristo
el material capaz de darte el calor y abrigo que necesitas en este momento:
“Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados que yo os aliviaré”.
Hoy el reto del Amor es que te acerques al material que te
da calor, que te da vida. Dedica un rato en un trayecto, en casa... a ver un
vídeo, escuchar una canción o leer un libro que te lleve a Cristo, que encienda
tu corazón con la llama de Su Amor.
VIVE DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma