Cuida
tu mundo interior
Hola,
buenos días, hoy Lety nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Ayer
recibí una llamada de teléfono y la persona me compartía que, lo que más le
está constando de este tiempo, es no poder vivir la fe en comunidad, tener que
vivir la fe cada uno desde su casa, no poder estar en el Santísimo, no poder
comulgar...
Me
decía:
-Lety, por mucha comunión espiritual, siento que mi alma se seca, que esto es muy duro... El no poder reunirme con mi grupo todas las semanas y compartir lo humano y lo divino....
Y,
cada vez que me enumeraba algo, me comentaba:
-Lety, no es lo mismo. Porque siento que mi vida espiritual está en tensión para poder mantenerme. Es verdad que el Señor se derrama muy fuerte, pero no a la manera que estaba acostumbrada. Porque a veces Le acoplo a lo que estoy haciendo: al principio me vestía bien para ir a misa por la tele... ahora casi me quedo con el pijama...
Y
su pregunta era:
-Lety, ¿qué hago para no despistarme?
La
verdad es que la conversación me impresionó, porque tiene toda la razón: cuando
algo es novedad, lo cogemos con mucha fuerza, pero, poco a poco, empezamos a
perder aire, y la rueda se deshincha, y el coche no funciona.
Porque lo realmente
difícil es mantenernos. Es perseverar.
Uno
de los dones del Espíritu Santo es el de fortaleza. Siempre dicen que “es más
fácil acometer que resistir”, y el don de fortaleza es para resistir.
El
camino es sencillo: cuidar nuestro mundo interior como si hoy fuera el último
día. Las fuerzas solo las tenemos para hoy. Si quieres descubrir a Cristo, está
en el presente. Él lo dice: “Estoy contigo”. La rutina, el desánimo... nos van
paralizando el espíritu. Por ello hay que cuidar el amor, cuidar el mundo
interior y regarlo. No darlo por supuesto. Hay que vivir el día como único.
Hoy
el reto del amor es cuidar tu mundo interior. Si vas a ir a misa, vístete igual
que si salieras de casa; si vas a hacer un rato de oración, busca un momento
sin ruidos, tranquilo; si vas a hacer un gesto de cariño, cuídalo con esmero.
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
