24 Domingo Tiempo Ordinario (Ciclo C)
MONICIÓN DE ENTRADA
Buenos
días, hermanos, bienvenidos a la celebración del Día del Señor.
Un
domingo más hemos venido a su presencia para participar del Banquete en el que
se actualiza el Misterio Pascual que realizó en la Cruz. Si somos conscientes,
nos daremos cuenta de que no son nuestros méritos los que nos permiten celebrar
este Misterio; sino que es la bondad y misericordia de nuestro Dios la que nos dignifica
y nos permite unirnos en comunión con su Hijo, Jesús.
Dispongámonos
a celebrar con fe este Banquete en el que se nos da a comulgar en el Cuerpo y
en la Sangre de Jesucristo, nuestro Salvador y Señor.
MONICIÓN A LAS LECTURAS
Jesús
empezó su ministerio público anunciando el amor misericordioso del Padre y
solicitando del pueblo una respuesta de conversión y de fe.
La
conversión es la respuesta debida a un Dios que viene a nuestro encuentro y, entrañandonos
en su misericordia, quiere hacer de nosotros una criatura nueva.
Las
lecturas de hoy nos hablan de este Dios, nos anuncian su amor paciente y tierno
para con cada uno de nosotros y nos invitan a convertirnos; es decir, a salir
de nuestras sendas de pecado y volvernos a su misericordia.
Escuchemos
atentamente y con fe la Palabra que hoy se nos proclama.
ORACIÓN DE LOS FIELES
A
cada suplica respondemos: ¡Acógenos en tu misericordia, Señor!
-
Por la Iglesia, para que según la voluntad de Cristo, su fundador, sea una comunidad
en donde se actualice la misericordia divina y la reconciliación entre los
hombres. OREMOS.
-
Por los dirigentes políticos de nuestro pais, para que lejos de tensionar las
relaciones al interior de nuestro pueblo, promuevan la concordia y la paz. OREMOS.
-
Por los pecadores, por los están rotos por dentro, por los que están
desesperados, para que sientan la cercanía del Dios Misericordioso y se vuelvan
a su amor. OREMOS.
-
Por los que carecen de un trabajo estable y tienen dificultades económicas para
cubrir sus necesidades básicas, para que encuentren la solidaridad necesaria
para afrontar su situación. OREMOS
-
Por los que celebramos esta Eucaristía, para que seducidos por la misericordia
divina seamos misericordiosos como nuestro Padre del Cielo. OREMOS.
ORACIÓN FINAL
Gracias,
Padre de misericordia,
porque
cuando estábamos alejados de ti
y
eramos insensibles a tu amor,
Tú
nos buscastes por los caminos de nuestras vidas
y
nos entrañaste en tu misericordia.
Gracias,
Padre de bondad,
porque
sabemos que el precio de nuestra salvación
ha
sido la entrega de tu Hijo, Jesús, en la Cruz.
Él
es el que nos busca en nuestras tortuosas veredas,
Él
es el que nos coge de la mano y con amor fraternal,
atravesando
el pecado y la muerte,
nos
lleva hacia Ti.
Padre,
somos muy poco conscientes de tu amor.
Derrama
tu Espíritu sobre nosotros,
que
Él nos ilumine para que reconozcamos
la
proximidad de nuestro Hermano Jesús;
que
Él conmueva nuestros corazones
y
nos lleve a convertirnos a Ti.
Dios
Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo,
haznos
signos e instrumentos de tu misericordia.
Amén.
