El
cirujano congoleño Denis Mukwege y la yazidí Nadia Murad, han sido galardonados
con el premio Nobel de la Paz por su labor crucial de lucha contra la violencia
sexual como "arma de guerra"
El
comité Nobel noruego ha anunciado este viernes 5 de octubre, en Oslo que los
elegidos para recibir el Nobel de la Paz este año son, la joven yazidí iraquí
Nadia Murad, quien fue secuestrada y abusada por el grupo yihadista Estado
Islámico; y el congoleño Denis Mukwege, un ginecólogo que cura a mujeres
violadas en República Democrática del Congo.
Ambos
serán galardonados por "sus esfuerzos para poner fin al uso de la
violencia sexual como arma de guerra". Tanto Murad como Mukwege habían ya
recibido el premio Sajarov. La activista en el año 2016 y el ginecólogo en
2014.
Luchadores
contra la violencia sexual
Por
su parte, Mukwege, nacido en 1955; "ha dedicado su vida a defender a
las víctimas de violencia sexual en tiempos de guerra" y Murad,
"es la testigo que cuenta de los abusos perpetrados contra ella y contra
otros", argumenta el comité del popular premio a la Paz.
El
médico y su equipo "han tratado a miles de pacientes que fueron víctimas
de estos asaltos". Asimismo, Mukwege ha condenado "la impunidad de
las violaciones masivas y ha criticado al gobierno del Congo y de otros países
por no hacer lo suficiente para parar la violencia sexual contra las mujeres
como estrategia y arma de guerra".
Coraje
extraordinario para denunciar los abusos
En
cuanto a Murad, nacida en 1995, la organización noruega recuerda que es
"una de las aproximadamente 3.000 niñas y mujeres que han sufrido abusos
sexuales como parte de la estrategia militar del Estado Islámico que usaban ese
tipo de violencia como un arma contra los yazidíes y otras minorías
religiosas".
Además,
el jurado destaca que tras tres meses de cautiverio logró escapar y empezó a
denunciar los abusos que habían sufrido ella y otras mujeres: "tuvo
el extraordinario coraje de contar su propio sufrimiento y de ayudar a otras
víctimas".
Encuentro
del Papa con Nadia Murad
De
esclava de milicianos del Isis a embajadora de las Naciones Unidas para la
dignidad de los sobrevivientes a la trata de seres humanos: la dura vida de
Nadia Murad, y su posterior conquista de la libertad, la condujeron a un
esperado y emotivo encuentro con el Papa Francisco, durante una audiencia en la Plaza de San
Pedro, el 5 de marzo de 2017.
La
joven se ha convertido en una activista que viaja por el mundo, denunciando la
barbarie de los extremistas islámicos y haciendo campaña para llamar la
atención a la tragedia de los yazidíes.
Ha
visitado Estados Unidos, Reino Unido, Europa y algunos países árabes, hablando
frente a Naciones Unidas; reuniéndose con miembros de Parlamentos y líderes
mundiales. Hoy su nombre resuena en todos los medios internacionales por su
reconocimiento en la ardua lucha en favor de la Paz.
Vatican
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