Guardaespaldas
Hola,
buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Es
cuestión de tiempo, te lo digo yo. Un par de meses más en el torno... y estaré
preparada para presentarme a las Olimpiadas. 400 metros obstáculos como mínimo.
Medalla asegurada.
Tendrías
que haberme visto el fin de semana pasado:
-¡Riiiiiing!
Una
visita. Entrego las llaves del locutorio y salgo corriendo a avisar a la monja
correspondiente cuando, de pronto...
-¡¡Riiiiiing!!
El
timbre de nuevo. Media vuelta a galope tendido. Una pareja que quería ver la
tienda. Les indico cómo entrar, ¡y la hermana de la tienda no estaba! Salgo
corriendo en su búsqueda, y la de la hermana de la visita, pero...
-¡¡RIIIIIIIIING!!
-¡¡Me
biloco!! -exclamé al pasar junto a sor Ana- ¡Hoy de fijo que me biloco! ¡Eso, o
pongo a repartir llaves a mi ángel de la guarda!
-Pobre
ángel -me respondió- Pero si le llevas detrás de ti, a todo correr, luchando
por alcanzarte...
Yo,
que me imaginé a mi angelote sudando, con la lengua fuera, casi echando el
hígado por la boca... ¡¡solo pude soltar una enorme carcajada!!
Pero
este comentario me hizo caer en la cuenta de que “hay alguien más corriendo a
mi lado”.
¿Te
has parado a pensar que siempre tu ángel de la guarda va contigo?
Jesús
mismo habló varias veces de los ángeles, y estos aparecen continuamente en Su
vida: cantan en el Nacimiento, le consuelan en Getsemaní, anuncian la
Resurrección...
Dios
Padre, que te ama con locura, te da el trato de hijo, con todas sus consecuencias.
Y, como heredero del Cielo que eres, se ha asegurado de que vayas siempre con
un buen guardaespaldas:
“A
sus ángeles ha dado órdenes, para que te guarden en tus caminos” (salmo 90).
Tu
ángel de la guarda te acompaña adonde vayas, ¡aunque sea corriendo!
Hoy
el reto del amor es que des gracias a tu ángel custodio. Lleva cuidando de ti
desde el mismo instante en que empezaste a vivir y, ¿cuántas veces se lo has
agradecido? Hoy, día en que la Iglesia celebra su fiesta, ¡es un buen momento
para ello! ¡Feliz día!
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
