El
Santo Padre visita la Catedral católica de Riga y exhorta a ser constantes y
tener paciencia, siguiendo la invitación del Apóstol Santiago, y pide al pueblo
letón defender sus raíces, manteniéndolas vivas para las nuevas generaciones
Después
de presidir una oración ecuménica en la Catedral luterana de la capital de
Letonia, Francisco se ha trasladado hasta la Catedral católica de Riga. Allí,
ha hablado acerca del concepto “constancia”, apoyándose para ello en dos expresiones
de la carta del apóstol Santiago, a quien está dedicada la Catedral.
El
Papa recordó que son un pueblo que ha sido sometido a toda clase de pruebas:
“el horror de la guerra, la represión política, la persecución y el exilio”. Y
frente a ellas, han sido “constantes” y han “perseverado en la fe”: “Ni el
régimen nazi, ni el soviético apagó la fe en vuestros corazones y, en algunos
de vosotros, incluso, no os hizo desistir de entregaros a la vida sacerdotal o
religiosa, a ser catequistas, y a múltiples servicios eclesiales que ponían en
riesgo la vida”. Y es por eso – expresó el Papa a los fieles presentes – que
“habéis combatido el buen combate”.
La paciencia hace emerger obras perfectas
Frente
a esto, el Papa asegura que el apóstol Santiago no sólo nos invita a “ser
constantes” y a “no bajar los brazos”, sino que también insiste en que esta
paciencia “supera la prueba de la fe haciendo emerger obras perfectas”. Y en
esta línea, el Pontífice les invitó a no ceder “a la decepción y a la tristeza”
así como a no perder “la dulzura” y menos aún, “la esperanza”.
“Honrados en homenajes,
pero olvidados en la vida cotidiana”
Francisco
también expresó su preocupación ante los ancianos que hoy en día son víctima de
la soledad, el ostracismo, la falta de recursos, la exclusión, y hasta de la
miseria. Situaciones dolorosas que enuncian – ha dicho el Papa – “que el
supuesto tren de la libertad y el progreso, acaba teniendo, en quienes lucharon
por conquistar derechos, su furgón de cola”.
“Soportar” y “esperar”
pacientemente
Continuando
con el concepto de “paciencia”, el Papa explica que el Apóstol Santiago
relaciona con esta palabra dos significados: “soportar pacientemente y esperar
pacientemente” y les anima a ser ejemplo de estas dos actitudes tanto en sus
familias como en su patria. Es solo de esta manera – ha dicho Francisco - que
continuarán a “construir” su pueblo.
Defender las raíces y
transmitirlas a las nuevas generaciones
Y
en este “construir el pueblo”, el Santo Padre les ha animado a “ser testimonio
vivo de tesón en la adversidad” pero también “del don de profecía” el cual
recuerda a las jóvenes generaciones que el cuidado y protección de los que nos
antecedieron “es querido y valorado por Dios”. En este sentido, el Papa les ha
pedido “recordar” que son “raíces de retoños jóvenes que deben florecer y dar
frutos” y que deben defenderlas: “mantenedlas vivas para que los niños y
jóvenes se injerten allí, que ellos entiendan que «lo que el árbol tiene de
florido/ vive de lo que tiene sepultado»”.
No perder la alegría de la
novedad de Dios
Por
último, Francisco les ha exhortado a “no endurecer el corazón” ya que un
corazón duro y esclerotizado – ha concluido - es aquel que pierde la alegría de
la novedad de Dios, el que renuncia a la juventud de ánimo, y a gustar y ver
qué bueno es siempre, en todo tiempo y hasta el final, el Señor”.
Mireia
Bonilla – Ciudad del Vaticano
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