En funcionamiento
Hola,
buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
-¡Qué
maravilloso es este aparato, ¿verdad?! -comenté toda entusiasmada mientras
metía la bandeja llena de vasos al lavavajillas.
-Sí,
claro... maravilloso... cuando funciona... -me contestó una de las hermanas
cocineras.
-¿¿Se
ha estropeado??
El
asunto es de paro cardiaco. El lavavajillas en cuestión nos lo regaló una amiga
hace un par de años, y es de esos que se usan en los restaurantes, que en unos
3 minutos ha terminado el proceso y puedes meter otra bandeja. A mano, pasas
tranquilamente unos tres cuartos de hora fregando...
-¿Qué
le pasa?
La
hermana cocinera comenzó su relato:
“Resulta
que el otro día le metí la bandeja de los platos. La saqué y, cuando los estaba
recogiendo, vi que seguían estando sucios. Ya había metido la otra bandeja con
los cubiertos... ¡y también salieron sucios! Así estaba yo, preocupadísima...
Menos mal que no estaba sola: justo llevaba un rato hablando con otra hermana,
y juntas nos pusimos a investigar. Al cabo de un rato de comprobaciones, me
preguntó:
‘Oye,
¿pero tú le has dado al botón de Start?’
¡Había
cerrado la puerta del lavavajillas, pero, mientras hablaba, se me olvidó el
botón! ¡Las dos veces!”
En
ese punto las dos nos pusimos a reír a carcajadas. Hay que ver lo importante
que puede ser un detalle...
Ya
en la oración me vino a la mente una pregunta que me hicieron hace tiempo:
“¿Qué tienen en común la Biblia y un paracaídas? Que sólo funcionan si los
abres.”
¡Y
es cierto! ¿Quién no tiene una Biblia o un Evangelio en casa? Pero, ¿cada
cuánto lo abres? ¿Cada cuánto "das al botón"?
El
Señor tiene mucho que decirte, quiere dejarse conocer. Y en tus manos ha puesto
algo tangible, algo que puedes ver y tocar, su “carta de amor” para ti: su
Palabra.
Pero
aún hay más. Cada día, Él te regala un evangelio concreto, que es su Palabra
concreta para ti hoy. Es un mensaje muy especial... ¡que dura sólo 24 horas!
Para mañana será otro distinto, ¡cada día tiene una Palabra para ti!
Jesucristo, que es la Palabra, desea hablarte, pero... ¿le das al botón?
Hoy
el reto del amor es que, en tu rato de oración, leas el evangelio del día. Y, a
lo largo de tu jornada, ten palabras amables con una persona... ¡y haz algún
acto concreto por él o ella! ¡Recuerda que los detalles son importantes! ¡Feliz
día!
VIVE
DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma