¿Sabías que la Virgen Negra tiene
"hermanas"? ¿O que fue arrestada? ¿O que ha recibido el Premio Nobel?
Si preguntaras a cualquier polaco en la
calle quién es Nuestra Señora de Czestochowa, respondería sin dudar que es la
Reina de la nación polaca, Nuestra Madre y Señora de los Milagros, al igual que
el santuario de Jasna Góra es la capital espiritual de Polonia. Pero ¿qué más
sabemos los polacos y el resto del mundo sobre este lugar único?
Personalmente,
hace poco que investigué la historia del santuario de Jasna Góra y Nuestra
Señora de Czestochowa, con motivo del 300 aniversario de la coronación de la
imagen. ¡Y esto es lo que he podido descubrir!
¿Cuántos vestidos tiene
Nuestra Señora de Czestochowa?
Como corresponde a una auténtica dama,
Nuestra Señora de Czestochowa tiene una serie de revestimientos a modo de
vestido. Su armario o, mejor dicho, el tesoro del santuario de Jasna Góra,
contiene una serie de “trajes” minimalistas, aunque estilosos y de calidad premium.
Hay once de
estos vestidos, cada uno con su propia historia particular y cada uno para una
ocasión especial diferente. Entre ellos encontramos el Vestido
de Encomienda, compuesto con unos 9 kilos de ámbar y taraceado con mil
diamantes; un vestido hecho de semillas, un Vestido de
Comandante –una ofrenda votiva de los generales polacos de la Segunda
República, compuesto con una serie de distinciones y órdenes–. También está el
más famoso, el Vestido Millennium, con un bordado azul y con motivos de lirios.
¡Una
auténtica ermita les hemos hecho!
¿Sabéis cómo se les llama a los padres y
hermanos de hábito blanco que ocupan el santuario de Jasna Góra? Se les llama
paulinos, hijos de san Pablo, el primer ermitaño. Son los hijos de san Pablo el
ermitaño y ellos mismos son ermitaños, ¡una auténtica ermita les hemos hecho!
¡En el hogar de una Madre!
Cuando en agosto de 1991 se anunció que la
Sexta Jornada Mundial de la Juventud tendría lugar en Czestochowa, se inició un
debate sobre el lugar del evento. Al principio, los lugares potenciales eran la
pradera en el lado oeste del santuario o un antiguo aeródromo militar en
Rudniki…
Juan Pablo II decidió
que la juventud se reuniera en la plaza justo delante del santuario,
lugar de numerosos acontecimientos históricos, incluyendo actos de encomienda a
Nuestra Señora. Según observó el pontífice: “Estaremos apretados, pero cómodos
y como en casa, ¡como en el hogar de una Madre!”.
Como
resultado, los jóvenes del mundo entero estuvieron muy cerca del corazón de la
Madre. Según recuerdan los participantes del encuentro, nunca había habido
tantísima gente en el santuario, algunos incluso se subieron a los árboles
cercanos…
El
Premio Nobel para la Virgen María
La historia de dejar en el santuario
regalos de agradecimiento por las gracias obtenidas se remonta al siglo XV.
Siguen colocándose regalos en los muros de la capilla que alberga a la imagen
milagrosa. Además, se recogen en el tesoro de Jasna Góra, que ofrece una curiosa
lección de historia sobre la nación polaca.
El tesoro da
cobijo a numerosas vestiduras y vasijas litúrgicas, incluyendo una custodia
ofrecida por el rey polaco Segismundo I el Viejo, obras de arte preciosas,
joyas de varias épocas e incluso un rosario de la reina Bona. También hay
artículos cotidianos, como una copa de oro y un reloj donado por el rey Juan
III Sobieski, un bolígrafo del escritor Henryk Sienkiewicz y la medalla
del Premio Nobel de la Paz concedida al expresidente polaco Lech Wałęsa.
Otros regalos
son valiosos no por su valor material, sino por su historia. Por ejemplo,
supervivientes de campos de concentración trajeron a Nuestra Señora rosarios
hechos de pan y una corona de espinas hecha de alambre de espino.
Tienen un
significado especial las ofrendas votivas de los supremos pontífices: una
custodia de Juan XXIII, un cáliz de Pablo VI, una rosa de oro de Juan Pablo II
y una estola manchada de sangre que llevaba el papa polaco en el momento de su
intento de asesinato.
Una
Mujer arrestada por sus viajes
Aunque Jasna Góra ha sido durante décadas
el destino de numerosas peregrinaciones desde el mundo entero, tendemos a
olvidar que Nuestra Señora de Czestochowa también ha estado muchos años
viajando a lo largo y ancho de Polonia. Todo comenzó el 26 de agosto de 1957,
el momento del conocido como “beso sagrado”, cuando la réplica tocó la Imagen
Milagrosa.
Luego, durante
23 años, la copia de la imagen visitó todas las parroquias polacas,
aunque a algunas de ellas solo llegó… el marco de la imagen. Y es que, por
absurdo que suene, el 4 de septiembre de 1966 Nuestra Señora fue “arrestada”
por el entonces régimen comunista y se le prohibió su desplazamiento hasta
1972. En mayo de 1985, tuvo lugar otra etapa de visitas y ha continuado hasta
hoy día.
¿Sabías
que la Virgen Negra tiene “hermanas”?
Nuestra Señora de Czestochowa no es la
única Virgen Negra. En todo el mundo hay otros iconos negros de la Santísima
Virgen María. Uno de los más populares es La Moreneta, Nuestra Señora
de Montserrat, en Cataluña, que es de piel morena.
Además,
algunos dicen que gracias a la similitud entre las dos imágenes, a los
catalanes a veces se les conoce como “los polacos” por otros residentes de la
Península Ibérica.
¡Milagros
sorprendentes!
Personas curadas de sus enfermedades,
conversiones, la gracia de ser padre o incluso despertar de entre los muertos
son algunos de los milagros que componen la larga lista de los sucedidos a
través de la intercesión de Nuestra Señora de Jasna Góra. Por suerte, los
monjes paulinos han llevado un registro de todos los sucesos milagrosos desde
1402.
Muchas
personas acuden con documentación médica o testimonios como testigos. El
milagro más espectacular tuvo lugar a comienzos del siglo XVI, cuando una
madre y dos de sus hijos resucitaron de entre los muertos delante de la imagen
de Nuestra Señora de Czestochowa. Del suceso da testimonio una
pintura expuesta en la sección del santuario que conecta la basílica y la
capilla de la Imagen Milagrosa.
Los
abundantes archivos del santuario contienen hasta 30 testimonios de personas
que resucitaron de entre los muertos por la intercesión de la Señora de
Czestochowa. Todos estos sucesos tuvieron lugar hace siglos. ¿Quiere decir esto
que nuestros ancestros eran personas de mayor fe?
Anna Salawa
Artículo original de la edición polaca de Aleteia
