La
capital da la bienvenida al Proyecto Lázaro. Este jueves dos voluntarias y una
persona en exclusión empiezan a compartir piso
Los
primeros días de septiembre suelen ser de locos en Madrid para los estudiantes
universitarios, afanados en buscar piso. Este año lo tendrán un poquito más
fácil gracias al Proyecto Lázaro, que tiene dos pisos en la capital y
necesita jóvenes con los que llenarlos.
«Estamos montando dos pisos, uno en la
zona de Arturo Soria y otro por Alonso Martínez», explican fuentes del proyecto
a Alfa y Omega.
Pero
desde el Proyecto Lázaro no buscan cualquier joven, de la misma forma que no
tienen cualquier tipo de piso. En las casas convivirán adolescentes, que
necesitan tener una cierta sensibilidad social, y personas en exclusión social.
En
uno de los pisos de Madrid ya hay viviendo dos voluntarias y este jueves 7 de
septiembre entra a vivir la primera persona sin hogar.
El
proyecto, que todavía está en una fase muy inicial, todavía está pendiente de
conseguir más voluntarios. «A medida que se vayan apuntando más gente para
colaborar, podremos atender a más personas en situación de exclusión», aseguran
desde el Proyecto Lázaro Madrid.
Asimismo,
también hay necesidad de «nuevos pisos y de más financiación. Estamos buscando
alguna empresa que, dentro de este modelo cooperativo, pueda poner nombre a
alguna de nuestras casas a través de un patrocinio».
Si te toca santa Teresa
te dedicas a los pobres
Estos
son los primeros pasos del proyecto en Madrid, pero Lázaro ya tiene una
trayectoria de diez años.
Surgió tras un desamor. Con 29 años, el periodista Étienne
Villemain tenía el corazón roto. Para aliviar su tristeza decidió irse unos
días de retiro espiritual. Durante los Ejercicios, una religiosa realizó una
dinámica. La actividad consistía en que cada participante se acercaba al altar
y cogía el nombre de un santo.
Interiormente, y sin haberlo prensado
previamente, Étienne se dijo que si le tocaba santa Teresa de Calcuta, tendría
que dedicarse a los pobres. Dicho y hecho. A la salida del retiro, y con el
consentimiento de su compañero de piso –que era trabajador social–, decidió
abrir las puertas de su casa a tres personas sin hogar.
Después
de aquella experiencia Étienne fundó el Proyecto Lázaro, en el que jóvenes
voluntarios comparten piso con personas en situación de exclusión.
José
Calderero
Fuente:
Alfa y Omega
